Científicos especializados en el medio ambiente han hecho pública su preocupación ante el desprendimiento de grandes témpanos de hielo en las regiones árticas y antárticas del globo. Hace unos años atrás otro gigantesco iceberg de kilómetros de extensión causó alarma al quedar a la deriva en las vías de tránsito marítimo en el extremo sur de las Américas.
Recientemente, desprendimientos múltiples en ambos polos vaticinan un incierto futuro para nuestra esfera viviente.

