La epidemia de influenza acorraló al banco central mexicano y no le ha dejado más opción que bajar agresivamente las tasas de interés para tratar de revivir a la recesiva economía, que recibió el tiro de gracia por el virus.
La influenza dejó varios muertos, paralizó por algunos días la actividad productiva, hizo desplomar a los mercados mundiales y despertó temores de pandemia en todo el planeta. Ahora que la inflación dejó de ser la mayor preocupación para las autoridades mexicanas, los analistas creen que el Banco de México no tiene otra salida que ser más agresivo en sus decisiones de política monetaria si quiere ayudar a sacar a flote a la economía.
“Está más obligado porque el tema de la gripe no le ayuda”, dijo Rafael de la Fuente, analista de BNP Paribas en Nueva York. “La desaceleración se ha vuelto más marcada y claramente ésta es la preocupación del banco central”, agregó. El especialista espera un nuevo recorte de 75 puntos base en la tasa de referencia el próximo viernes, cuando el banco central difundirá su comunicado mensual de política monetaria. Y calcula que el ciclo de bajas en el fondeo diario se detendrá en un 4.50% en junio, desde el actual 6.00%.
México entró en recesión en el primer trimestre por el freno económico en EU, su mayor socio comercial, y las mismas autoridades dijeron que se podría extender hasta fines de este año o incluso comienzos de 2010. Ante la severa contracción de la economía, que sólo en el primer trimestre vería una caída del 7.0%, el banco central comenzó en enero a recortar la tasa desde el 8.25% en que se ubicaba. Pero lo hizo a un ritmo que sorprendió a varios: en enero decretó un recorte de 50 puntos, en febrero suavizó su postura 25 puntos despertando una lluvia de críticas, pero en marzo y abril se reivindicó con dos rebajas de 75 puntos cada una.
En el último comunicado, el banco reiteró que está más preocupado por la marcha de la economía que por la de la inflación, que espera cumpla con su meta del 3% a finales del año 2010, desde el 6.17% de abril. Ahora el banco ya no tendrá dudas para decretar recortes agresivos, incluso hasta de 100 puntos base, porque el brote de influenza de finales de abril tendrá más impacto en la economía que en la inflación, según analistas. “Se están justificando las condiciones para seguir siendo agresivos con la reducción en la tasa de fondeo”, dijo Ociel Hernández, analista del banco BBVA Bancomer.