Esta columna le va a sorprender. La primera sorpresa es que el periódico estadounidense The New York Times acaba de publicar un importante artículo que fue originalmente conseguido, revisado y preparado por su rival, The Washington Post.
La segunda sorpresa es que esto ocurrió con el consentimiento del Post.
La tercera es que un joven periodista estrella, ex empleado del Post, utiliza ese artículo para confesar un delito que lo puede llevar a la cárcel o a ser deportado de Estados Unidos, país donde vive desde los 12 años.
La cuarta sorpresa es que todo esto ilustra los prejuicios colectivos, las tragedias personales y los espinosos dilemas que afrontan los Gobiernos a la hora de tratar a los inmigrantes.
Por ello, y finalmente, esta es una sorprendente historia individual con enormes repercusiones globales: pocos países saben cómo manejar la cuestión migratoria, a pesar de que cada año se torna más problemática.

