Historias de relaciones humanas interculturales, errores, falta de comprensión, fracasos, dolores, amargura, amistad, amor, armonía y esperanza. Todo eso plasma Natalia Pichúguina en la muestra “De Rusia con amor”.
Ese mejunje artístico llegará al país debido a que el año 2010 fue declarado por la Unesco como el Año Internacional de Acercamiento de las Culturas.
Por ello, el Instituto de Amistad Panameño Ruso inaugurará la exposición el 22 de julio, a las 7:00 p.m., en la librería Exedra Books.
Son 18 cuadros que cuentan historias de convivencias e interacción de los rusos y panameños en tierra panameña, señala la artista rusa.
Recuerda que hay una película que se llama De París con amor. “La cinta entera es pura ametralladora, balacera y explosión, pero a beneficio de la paz francesa. De París con amor, o sea balacera con amor”, cuenta.
Dice que así son las relaciones humanas: “echamos rayos y destruimos con amor”. Al final, le pareció simpático el título e hizo la analogía con su exposición artística, hecha por una rusa para los panameños.
Para ella cada cuadro es un problema específico resuelto, una idea expresada por medio de los símbolos, una combinación de color que transmite cierto estado de ánimo.
“Armonía perdida”, “Crimen”, “Fracaso”, “Platos rotos” y “Mola rusa” son algunos de las pinturas.
Reproduce los objetos rebordados, incluso las pinceladas tienen rebordes. “No penetran entre sí como las de la pintura”, resalta.
Y para reproducirlo de esta manera, usa técnicas gráficas, ya que son las que permiten mantener los objetos y manchas de color separados entre sí. “Les permiten tener fronteras: papel, plumilla, tintas de color, lápices de color encerados. La pintura que no corre”.
En sus obras no predomina ningún color específico, a menos que sea para expresar una idea específica que requiere de cierto color.
Por ejemplo, la sangre requiere de color rojo.
Pero incluso estos colores pueden variar dentro de sus gamas para tener diversas combinaciones de colores de cuadro en cuadro, aclara.




