Luego de un año de publicar sus obras en papel, la editorial panameña Fuga se aventura para montar sus letras también en la red.
La idea de producir libros electrónicos había surgido desde el inicio de la organización Formación Universal y Gestión Artística (Fuga), explica su fundador, el escritor e ingeniero Carlos Oriel Wynter Melo.
La organización, que hasta el momento lleva más de una decena de libros editados, comenzará a vender sus obras en formato digital a partir del próximo 15 de abril en el sitio web www.fugalibros.com.
Fuga ha decidido llevar sus libros al mundo cibernético. ¿Cómo se tomó la decisión?
La idea de producir libros electrónicos apareció desde el principio. Como pensamos en una editorial con presencia internacional, la internet estuvo en nuestras cabezas desde el comienzo. Yo me había familiarizado con los espacios virtuales y me sentía muy cómodo en ellos; como docente imparto clases sobre la evolución de las organizaciones y me di cuenta de que todas las señales apuntaban a un futuro más virtual. Ahora estoy convencido de que cada vez realizaremos más actividades de forma no presencial. Las ventajas son enormes.
¿Qué ventajas usted considera que traerá este cambio al ser la primera editorial panameña que incursiona en la producción de ‘e-books’?
Por lo general solo navegamos en la internet, pero ésta es un puente que sirve de ida y de vuelta. Es decir, si somos consumidores en el ciberespacio, también podemos ser vendedores en el ciberespacio y apoyarnos en todas las funciones automatizadas que en él se entretejen. Pequeños robots se encargan, literalmente, de todo. Pero, como tenemos miedo a este enorme y muchas veces desconocido panorama, no hemos explorado cabalmente la herramienta. Creo que el paso que está dando Fuga es una invitación para que muchas personas más exploren el camino de lo virtual.
¿Lo anterior no quiere decir que dejarán de publicarlos físicamente, cierto?
Cierto. Es más, muchos autores ven ambos formatos como complementos, así que produciremos, en muchos casos, un libro de forma impresa y electrónica.
¿Qué otros planes futuros tiene Fuga con este proyecto en la red?
Muchos. Ya que construimos el sendero, puede ser usado por otras personas, ¿verdad? Estamos dispuestos a hacer equipo con organizaciones de toda naturaleza, librerías e incluso con otras editoriales. Podemos producir virtualmente revistas, boletines, informes y prácticamente cualquier tipo de texto.
Usted es ingeniero, escritor y empresario. ¿Qué cree usted que le depara a la literatura con este ‘boom’ de la tecnología, la web y las redes sociales?
Estamos llegando a una era de muchos retos y oportunidades. No me atrevo a ser muy exacto en cuanto a lo que puede pasar con la literatura. Pero sí que puedo decir que existirán las herramientas para hacer realidad cualquier sueño; la literatura podrá entretejer culturas y permitir que nos comuniquemos mejor. Todo depende de nosotros.

