Con las elecciones intermedias de México a dos semanas, la campaña más ardiente ha sido por un candidato sin nombre, sin rostro, ni una posición política en particular. Llámenlo Nulo. Nulo está atrayendo apoyo de los mexicanos descontentos que dicen que los políticos del país están centrados más en sus propios juegos de poder que en las personas a las que se supone sirven. Así que, en lugar de exhortar al electorado a lanzar su peso sobre cualquiera de los candidatos reales que tratan de ganar alcaldías, gubernaturas o escaños en el Congreso el 5 de julio, los partidarios de Nulo llaman a los mexicanos a anular sus boletas, y a no votar por nadie.
“Ha habido campañas como ésta en el pasado, pero nunca habían prendido”, comentó Daniel Lund, presidente del Grupo MUND, una empresa encuestadora de la ciudad de México.
El apoyo a la campaña por el voto nulo se ha propagado en internet, donde los partidarios ensalzan las virtudes de enviar un mensaje duro a los partidos políticos mexicanos: votar por nada es mejor que apoyar a los políticos que actualmente manejan al país.
México fue un Estado esencialmente unipartidista hasta 2000, cuando el Partido Revolucionario Institucional, conocido como el PRI, finalmente perdió el control sobre la presidencia. Sin embargo, una sensación de frustración se ha desarrollado en los últimos años a medida que las opciones en las boletas no se han traducido, en la mente de muchos mexicanos, en un gobierno que responda más.
El país está ahora en medio de una situación particularmente dura. La economía está de capa caída, golpeada con dureza por la crisis financiera en Estados Unidos. Se considera que la corrupción política está tan mal como siempre ha estado, un aspecto resaltado por la detención reciente de varios alcaldes acusados de contubernio con narcotraficantes. Y la inseguridad sigue siendo una preocupación constante, a pesar de la ofensiva anticrimen que lleva a cabo el presidente Felipe Calderón.
No se sabe con certeza exactamente qué tanto apoyo recibirá Nulo, aun cuando el Instituto Federal Electoral, un organismo gubernamental que vigila la votación, lo ha tomado con suficiente seriedad como para hacer una contracampaña, y siete de los ocho partidos políticos en la Ciudad de México se reunieron para argumentar en contra del esfuerzo nulo.
Analistas políticos dicen que se anula cerca de 2.5% de los votos emitidos en cualquier elección mexicana, en su mayor parte no intencionalmente. Dado que pareciera que la campaña Nulo está ganando apoyo cada día, se espera que las boletas anuladas el mes entrante sean muchas más, de 5% a una cantidad significativamente mayor, según diversas estimaciones. Sin embargo, hay una gran diferencia de opiniones en cuanto al efecto que tendrá incluso un fuerte apoyo a Nulo, ya que según las leyes electorales mexicanas, no puede ganar.