Ana von Rebeur
Simpático e hilarante ensayo sobre la situación de la mujer en Occidente y cómo culturas tan diversas como la griega, la italiana y la estadounidense utilizan el calificativo bruja no solo para hacer referencia a esas mujeres que se dedicaban en el medievo a la hechicería, sino también como un sinónimo despectivo hacia las mujeres que buscaban romper con las cadenas del machismo.
Con un humor negro, que a veces asusta e intimida por su franqueza, Ana von Rebeur se ríe y se burla sin piedad de las féminas, aunque más de los hombres, en su aleccionador libro “Todas brujas – las ventajas de ser mala” (Editorial Norma).
Plantea que las damas son más civilizadas que los señores porque hacen amigos más fácilmente y que a ellas les agrada mucho más ser respetadas que amadas.
Aunque a Ana von Rebeur lo que le encantan son las denominadas chicas malas, calificación que al principio le molestaba y que ahora lo considera algo revolucionario.
Ve como un lastre que la sociedad, desde los primeros tiempos, obliga a las mujeres a ser amas de casa y a ser reproductoras de las nuevas generaciones, y cuando alguna decide por su cuenta hacer o no ambos mandatos, o cuando una opta por ir más allá, tanto representantes del matriarcado como del patriarcado las ofenden o las reducen más de lo acostumbrado.
A la par su ensayo es un manual de comportamiento para sacarte de encima a un hombre necio y poco interesante o reglas de cómo educar a los hijos varones rebeldes.
Más allá de la sorna o la exageración, más allá que simplifica la forma de ser de los hombres, Ana von Rebeur busca que todos se hagan valer y les recuerda que cada uno tiene derechos y deberes consigo mismo y con los demás.
Del autor:
Esta argentina que habla cinco idiomas primero estudió sicología, luego química y diseño gráfico. Ahora lo suyo es escribir libros y artículos para periódicos y revistas, además de ser dibujante, humorista gráfica, artista plástica, ilustradora, guionista, y se ha hecho cargo de programas en radio y televisión.
