Tras décadas de tensiones, la OTAN y Rusia trabajan en varias iniciativas conjuntas que van desde el abastecimiento de soldados en Afganistán a combatir la piratería aérea. Empero, dista mucho de ser cierto que la nueva cooperación para combatir amenazas inmediatas y compartidas ayude a los antiguos adversarios de la Guerra Fría a solucionar diferencias de larga data como la expansión de la OTAN hacia el este y las relaciones de Georgia con las regiones separatistas respaldadas por Rusia. Rusia, que desea suprimir la militancia extremista y el narcotráfico en su zona, abrió una ruta por tierra para abastecer a los 140 mil soldados que la OTAN tiene destacados en Afganistán y negocia la posibilidad de dotar de helicópteros a la naciente fuerza aérea afgana, además de entrenar a su policía antinarcóticos.
Recientemente, Rusia y la OTAN han comenzado a compartir un sistema para vigilar el tránsito aéreo sobre la mayoría del hemisferio norte en caso de amenazas terroristas. En etapa de planificación hay un sistema combinado de defensa antibalística que protegería a todas las naciones participantes.
El almirante estadounidense James Stavridis, comandante supremo de la OTAN en Europa, dijo a The Associated Press que viajará a Rusia en el cuarto trimestre para analizar la defensa con misiles, Afganistán, la contraproliferación y la lucha contra el narcotráfico, entre otros temas. “Estoy muy interesado y busco activamente zonas de cooperación con Rusia”, indicó. Pero algunos observadores dijeron que no debe ser exagerado el significado de esas iniciativas, y destacaron que la unidad dentro de la OTAN se ha resentido desde la disolución del Pacto de Varsovia hace casi dos décadas, su único rival militar. “Hay tantas divergencias en la OTAN y tanta política de la OTAN ha sido acomodada a los estados miembros que no estoy seguro si estas mejoras en las relaciones con la alianza significan algo tangible para Rusia”, dijo George Friedman, director le la empresa de inteligencia global Stratfor. Otros observadores destacaron que sigue existiendo un motivo de recelo en ese trato.
La OTAN continúa actualizando los planes de contingencia para la defensa de los estados bálticos, aunque los funcionarios de la alianza sostienen que la medida tienen como fin primordial asegurar a los gobiernos de la alianza que la OTAN sigue decidida a la defensa territorial de todos sus estados miembros: su función más importante desde que fue fundada hace 60 años.
Tras el fin de la Guerra Fría, hubo años de mejoras antes que la OTAN bombardeara Serbia y Kosovo en 1999, a lo que Moscú se opuso enérgicamente. La cooperación volvió a mejorar nuevamente tras 2000, empeoró tras la guerra ruso-georgiana hace dos años cuando la alianza, presionada por el gobierno de Bush, congeló las relaciones con Moscú. Desde entonces, el presidente Barack Obama anunció una reorganización en las relaciones de Estados Unidos con Rusia, y hubo un giro notable hacia la cooperación.