El pingüino emperador que hace varios días llegó extraviado a Nueva Zelanda se recupera de una cuarta operación, según informaron ayer medios de comunicación.
El animal llegó desde el Antartida hasta la playa de Peka Peka, a unos 3 mil kilómetros de distancia. Allí ingirió arena, por lo que tuvo que ser sometido a varias intervenciones.
Los veterinarios vigilarán ahora su evolución antes de decidir si pueden devolverle al océano en el surete del país. El último ejemplar de pingüino emperador que llegó a las costas neozelandesas lo hizo hace más de 40 años.
