Dentro de nuestro contexto sociocultural las palabras juegan un papel importante de acuerdo con la intensidad con que se expresen; cuando nos remitimos a la palabra idiota podemos hacer una hermenéutica de la misma y aplicarla a nuestra situación actual.
La palabra idiota ha sido aplicada de forma peyorativa para designar a otra persona como carente de sensatez, aunque sea verdad, la intensidad con que se expresa puede herir susceptibilidades.
Idiota es una palabra derivada del griego idiotes (persona que carece de capacidad profesional, un ciudadano privado y egoísta que no se preocupaba de los asuntos públicos). En América la palabra idiota (una persona normal y corriente) precedieron al término del latín tardío que significa persona sin educación o ignorante. Su significado y la forma moderna data de alrededor del año 1300, del francés antiguo idiote (sin educación o persona ignorante).
Cuando en Panamá, en materia educativa, política, económica, se cometen desaciertos decimos que tal o cual gobierno o persona cometieron una idiotez. Tal es el caso del actual gobierno, que muchas veces realizó actos de completa idiotez, como el de no buscar responsables en los casos de dietinel glicol, la poca consistencia en mejorar el transportepúblico, la falta de seriedad en el tema educativo, el incremento de la violencia sin tomar los correctivos adecuados. Aunado a esto la cúpula del PRD que mantiene una guerra pírrica.
Ahora bien, no ha comenzado el nuevo gobierno del presidente electo y ya divisamos idioteces, que nos hacen pensar en las consecuencias futuras, el nombramiento de un ministro inhabilitado constitucionalmente (Turismo), el desacierto en el nombramiento del titular de Educación, porque paradójicamente dentro de los títulos que no aplican para concursar como docente está el de periodismo y se nombra a una periodista. Hago constatar que no rechazo a la persona de Lucy Molinar, me parece buena profesional en el ámbito periodístico, pero el Ministerio de Educación necesita alguien que tenga experiencia. En tal caso sería más apropiado haber dejado a la viceministra Mirna de Crespo, como titular.
Otra “lumpenada” o estupidez es la figura de Guillermo Ferrufino como principal en el Mides; si los méritos para ocupar este cargo son tener un programa televisivo con matiz “filantrópico”, ello carece totalmente de un argumento de validez; además, el premio de elevar a ministerio a Ampyme, no por la estructura propia de esta institución, sino más bien por gratificar a una persona que supo “saltar a tiempo” antes de que el barco se hundiera, después de participar en la administración PRD durante todo el quinquenio.
La premura en las decisiones es sinónimo de idiotez, más cuando se juega con el futuro de este país. No concibo un mandatario electo, quien en toda su campaña vilipendió al gobierno saliente, y después lo halaga por la magnífica labor que ha realizado. Creo, en todo caso, que la idiotez es culpa de todos nosotros, ya que no aprendemos de nuestros errores. Ojalá nuestra participación como ciudadanos se haga efectiva, no solo en las elecciones cada cinco años, sino que nos involucremos más en las decisiones de nuestro país.
