Seis meses después de la revelación sobre un sitio de enriquecimiento nuclear secreto en Irán, inspectores internacionales y organismos occidentales de inteligencia dicen que sospechan que Teherán se está preparando para construir más, haciendo caso omiso de las demandas de las Naciones Unidas.
Los inspectores de Naciones Unidas asignados para monitorear el programa nuclear de Irán buscan ahora evidencia de dos de esos sitios, debido a comentarios recientes de un alto funcionario iraní que atrajeron poca atención en Occidente, e investigan un misterio sobre el paradero del equipo para el enriquecimiento de uranio recientemente manufacturado.
En una entrevista con la agencia de noticias de los Estudiantes Iraníes, Ali Akbar Salehi, jefe de la Agencia de Energía Atómica de Irán, dijo que el presidente Mahmoud Ahmadinejad ordenó que se iniciara pronto el trabajo en dos plantas nuevas. “Las plantas, dijo, se construirán dentro de montañas”, presumiblemente para protegerlas de ataques.
“Dios mediante”, se citó que dijo Salehi, “podremos empezar la construcción de dos nuevos sitios de enriquecimiento” en el año nuevo iraní, que empezó el 21 de marzo.
La revelación que los inspectores del Agencia Internacional de Energía Atómica, la dependencia de Naciones Unidas que monitorea la energía nuclear, ahora creen que el hecho de que pueda haber dos sitios nuevos se da en un momento crucial de los intentos de la Casa Blanca por imponer nuevas sanciones duras contra Irán.
Cuando el presidente Barack Obama reveló públicamente evidencia del sitio oculto en Qum en septiembre pasado, sus asesores habían esperado que ello facilitara ganar el apoyo internacional para una cuarta ronda de sanciones económicas, particularmente de las renuentes China y Rusia. No obstante, desde entonces, la Casa Blanca ha batallado para convencer a esos países que acepten esas sanciones más duras, y el Gobierno ahora se ve forzado a reducir su propuesta.
Los inspectores de Naciones Unidas operan por separado de los diplomáticos que elaboran las sanciones.
No obstante, es posible que las revelaciones tengan el objetivo, al menos en parte, de subrayar la creencia de funcionarios occidentales de que los esfuerzos iraníes avanzan rápidamente, y las afirmaciones podrían ayudar en los esfuerzos por presionar a Irán para que abra las locaciones cerradas desde hace mucho a los inspectores.