Los republicanos están preparados para ganar ampliamente las elecciones de medio término que se celebrarán la próxima semana, apoyados en la ola de frustración de los votantes debido a la economía y el descontento por el déficit federal, mientras que los sondeos muestran que llevan ventaja sobre los demócratas en la carrera por el control del Congreso.
De igual manera, los republicanos son ampliamente favorecidos por las predicciones, ya que los analistas predicen que podrían ganar hasta 50 escaños en la Cámara de Representantes. Thomas Mann, experto político de la Institución Brookings, explicó en un análisis que hay tres factores que dan a los republicanos una ventaja en las elecciones. El primero, consiste en que el partido del presidente tradicionalmente pierde escaños en la Cámara en los comicios a medio término.
Fred Beuttler, segundo historiador oficial de la Cámara, dijo que sólo ha habido dos excepciones en el siglo pasado, que fueron las elecciones en 1934 y 2002. “Es algo normal ver que el presidente pierde escaños en la Cámara de Representantes”, dijo Beuttler durante una reciente sesión con la prensa de Washington. En segundo lugar, dijo Mann, los demócratas obtuvieron un fuerte triunfo en las elecciones del Congreso en 2006 y 2008, y algunos de los novatos luchan por mantenerse, especialmente aquellos en territorios tradicionalmente republicanos, y prácticamente dados por perdidos por el liderazgo demócrata.
“Los demócratas están ahora, como resultado de sus victorias en 2006 y 2008 cuando obtuvieron un resultado neto de 50 asientos adicionales, por encima de su fuerza natural. Tienen distritos del Congreso que tradicionalmente votaban por los republicanos en las campañas presidenciales, por lo que son vulnerables. Tienen que defender una gran cantidad de escaños con los distritos electorales republicanos conservadores”, dijo Mann.
El último y más importante factor es la economía, que se encuentra en un mal estado, con una alta tasa de desempleo y una lenta creación de empleos, lo que crea “un gran sentido de que nada está funcionando en este país. La gente está muy deprimida por el estado de la economía”. “El único aspecto en cuestión sería si estos triunfos son lo suficientemente grandes para cambiar la mayoría, y quitar a los demócratas el poder en la Cámara y/o el Senado”, anotó Mann, prediciendo una victoria republicana en un rango de entre 35 y 50 asientos en la Cámara. El partido requiere de una victoria neta de 39 escaños para recuperar el control. No obstante, las cosas serán más difíciles en el Senado. Los sondeos recientes muestran que varias contiendas clave convergen, y los demócratas están realizando un arduo esfuerzo por defender su mayoría en la Cámara Alta.