La presidenta Mireya Moscoso hizo un llamado ayer a los medios de comunicación y a los empresarios para cambiar la imagen negativa de Panamá, que permita aprovechar el ligero impulso económico que, según ella, se experimenta.
El país nunca podrá avanzar si seguimos sosteniendo esta imagen negativa de todo y de todos, si continuamos propiciando este ambiente de desasosiego y zozobra, dijo Moscoso.
El pedido presidencial fue formulado durante la presentación del informe del tercer año de su gestión, presentado ayer ante el pleno de la Asamblea Legislativa, cuyo nuevo presidente es el perredista disidente Carlos Titi Alvarado.
La mandataria culpó a la prensa y a las organizaciones civiles de promover la percepción de que su administración es corrupta.
El informe de Transparencia Internacional (TI) sobre los índices de corrupción de 102 países indicó la semana pasada que Panamá bajó del lugar 51, en donde se encontraba en el 2001, al puesto 67.
En esos mismos días, en los medios de comunicación se cuestionó la procedencia de los 40 mil dólares que fueron hurtados en la casa de Dalvis Xiomara Sánchez, directora administrativa de la casa presidencial. La presidenta los acusó de haber levantado el morbo en relación con ese hecho.
En su discurso de ayer, Moscoso reconoció que es evidente que la percepción de corrupción afecta severamente al país, pero aseguró que tanto ella como los funcionarios de su gobierno habían explicado con elementos de convicción los señalamientos de supuestos actos de corrupción.
Para la mandataria, las explicaciones oficiales han caído en oídos sordos y aprovechó para anunciar que convocará, con el apoyo del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo Humano (PNUD), a un Diálogo sobre la Integridad del Ser Humano para prever y controlar los hechos de corrupción.
Moscoso prometió también que revisará e implementará la carrera administrativa, y reformulará el procedimiento de contratación pública para ayudar a la transparencia oficial.