¿Dónde está la autonomía de la Caja de Seguro Social?, se preguntó ayer el director de la institución, Juan Jované, después del rechazo de dos solicitudes de traslado de partidas ante la Comisión de Presupuesto de la Asamblea Legislativa.
Además de la CSS, también se le negó la solicitud de traslado de partida a la Policía Nacional por 616 mil dólares destinados para la compra de alimentos secos preparados para estudiantes, personal de frontera y de áreas de difícil acceso.
El rechazo de este traslado de partidas fue hecho por los legisladores de la Comisión de Presupuesto, después de que el legislador del opositor Partido Revolucionario Democrático (PRD) Pedro Miguel González planteó que era ilegal aprobarlo porque las peticiones fueron presentadas fuera del período que establece la ley.
Jované aseguró que la junta directiva de la CSS aprobó a tiempo la resolución para el traslado de partidas y la entregó al Ministerio de Economía y Finanzas, pero desconoce por qué fueron llevadas a la comisión legislativa de manera tardía. Indicó que de nada vale que la CSS cuente con los recursos, si ha quedado privada de utilizarlos donde los necesita.
Por ello, reiteró que hay que seguir luchando por la autonomía de la CSS y será un ejemplo que llevará ante el diálogo de la CSS para plantearlo como uno de los problemas que afronta actualmente. El primer traslado de partida solicitado por la CSS fue de 362 mil dólares del renglón de pensión de invalidez por enfermedad común para cubrir el costo de las asignaciones familiares por invalidez urgente. El segundo traslado de partida solicitado por la CSS fue por 410 mil dólares de las direcciones de Informática y Seguridad para reforzar el renglón de información y publicidad de la dirección de compras.
Sin embargo, los comisionados aprobaron un traslado de partida por 5.7 millones de dólares a favor del Ministerio de Desarrollo Agropecuario para el programa de modernización de los servicios agropecuarios. Este gasto incluye 1.3 millón para consultorías, 20 mil dólares para publicidad, 320 mil para servicios personales, 5 mil para impresos, 10 mil para libros y textos, entre otros.
