El protagónico rol del Gobierno de Chile en el hallazgo con vida de 33 mineros atrapados bajo tierra fortalecería la imagen del presidente Sebastián Piñera y le permitiría relanzar un polémico plan para subir impuestos a la minería. El mandatario derechista y su ministro de Minería, Laurence Golborne, quien hasta hace poco era un desconocido para la opinión pública, asumieron un liderazgo en las faenas de rescate de los mineros atrapados, con el riesgo de que la búsqueda no tuviera éxito.
Sin embargo, Piñera y Golborne hoy cosechan los frutos de un arriesgada apuesta tras 17 días de una angustiosa búsqueda. “El presidente tomó un riesgo muy grande porque apostó a que iban a encontrar bien a los mineros, cuando todos los estudios decían que era bastante improbable y fue una apuesta que pagó muy bien”, dijo Patricio Navia, politólogo de la Universidad de Nueva York.
Según analistas, Piñera –dueño de una fortuna avaluada en más de 2 mil millones de dólares– debería gozar de una mejoría en las encuestas que lo ubicaron recientemente con una popularidad menor al 50%, el nivel de apoyo más bajo de cualquier presidente desde el retorno a la democracia en 1990.
“Esa actitud (de liderazgo en el rescate) debiera redundar en un mayor apoyo hacia su persona, debiera fortalecer la imagen y hacerla más cercana”, opinó Gustavo Cuevas, politólogo de la Universidad Mayor. Sólo cinco meses después de haber llegado al poder, de los cuales ha destinado buena parte a resolver la reconstrucción del país tras el devastador terremoto de febrero, Piñera ahora tiene la oportunidad de marcar un punto de inflexión y dejar su sello más ejecutivo en la gestión de Gobierno.
Con una mejora en su imagen pública, una de las primeras cartas que Piñera jugará será el relanzamiento de su proyecto de ajuste a las regalías mineras en el primer exportador de cobre del mundo, un plan que hasta el momento había sido rechazado por legisladores de la oposición. La reforma en el sector minero busca subir transitoriamente el cobro de los impuestos a cambio de una extensión en la invariabilidad tributaria para la industria, liderada por el gigante estatal Codelco y la anglo-australiana BHP Billiton.