Johann Goethe decía que había que tener una memoria de 3 mil años porque si no se vive al día. Por supuesto eso era en tiempos del pensador alemán, porque en el mundo de hoy solo hay que tener Google y… ¡zassssssss! se recupera la memoria.
Todo eso viene a cuento porque según relatan, Solón, uno de los siete sabios de la Grecia antigua, decía que el orden consistía en el hecho de que los gobernados obedecieran a los gobernantes y que los gobernantes obedecieran las leyes.
De eso hace casi 3 mil años y parecería que aún algunos “Solones” de la modernidad siguen diciendo lo mismo. Por supuesto con otras palabras. Ahora le dicen estado de derecho.
Sin ninguna duda que después de Solón es mucha agua la que ha pasado por debajo de los puentes y como dijo el filósofo de la Grecia de antes (la de ahora está en quiebra) que todo fluye, así mismo han fluido otros pensadores no tan optimistas y sobre todo no tan políticamente correctos y plantearon que el asunto no es tan simple porque hay que contar con la mochila con la que todos los seres humanos traen en el paquete: la condición humana.
Así, un señor que se llamó Thomas Hobbes entendía que con esa mochila a cuestas era imposible evitar el caos y que se llegara a la tiranía por lo que propuso su leviatán: el control civil, militar, judicial.
Eso de la condición humana no lo inventó Hobbes. Un conciudadano de Solón de nombre Heráclito, el mismo de que todo fluye, decía que “la humanidad era una bestia irremisiblemente hipócrita, obtusa y cruel a la cual no valía la pena intentar enseñarle nada”.
El asunto es que en este mundo que llaman posmoderno, la discusión es la misma con diferente envoltura. Por un lado los salvadores de la patria y de las almas que salvar, que se imponen para controlar a la bestia de Heráclito. Por el otro los que entienden que cada persona es responsable de su libertad y su voluntad ajustadas a las leyes que norman el espacio colectivo.
En tiempos del caos francés, le llamaron izquierda y derecha por un asunto del lado donde se sentaron. En la actualidad, la definición se complica. Se supone que el fundamento de la izquierda es el colectivo y también se supone que el de la derecha es el individuo y se complica aún más con la irrupción de los medios de comunicación de la posmodernidad que influyen, moldean o manejan de forma individual o colectiva. Le llaman mass media.
Mientras la discusión continúa, algo parece no cambiar desde la Grecia presocrática hasta nuestros días: ser libre no es un estado, es una lucha, pero ser persona es eso, ser libre.