Esto viene al caso porque en las últimas semanas he descubierto algunos documentos viejos sobre la Zona de Canal y creo que por su valor histórico debo ir publicándolos. Hoy comienzo con la reacción zoneíta a los disturbios de noviembre de 1959, cuando -igual que el 9 de enero de 1964- los panameños protestaban por el incumplimiento estadounidense del compromiso (en el tratado de 1956) de izar la bandera panameña en la Zona del Canal.
Ante la posibilidad de que el gobierno de Dwight D. Eisenhower accediera a los reclamos panameños, los zoneítas organizaron el Canal Zone Committee for U.S. Retention of the Panama Canal [Comité de la Zona del Canal para la retención por Estados Unidos del Canal de Panamá]. El presidente del comité era Arthur Wynne, quien redactó una carta de cuatro páginas que al parecer fue enviada a casi todos los miembros del Congreso estadounidense (¡antes de que hubiera fotocopiadoras!). Muchos senadores y congresistas -incluso Lyndon B. Johnson, que solo cinco años más tarde sería el presidente estadounidense a quien le tocaría torear la crisis del 9 de enero- le pasaron la carta de Wynne al Departamento de Estado con una notita que decía más o menos, "¿qué demonios hago con esto?".
La carta de Wynne acusaba que Estados Unidos se había dejado "chantajear" por la oligarquía panameña y se había convertido en el "hazmerreír" del mundo. "El tío Sam ha dejado que una partida de demagogos avariciosos y empresarios lo pateen en los dientes, luego les da la espalda y lo patean en el trasero", escribió Wynne. Este advirtió que si la bandera panameña llegaba algún día a ondear en la Zona del Canal, "ello significará el fin del control estadounidense del Canal".
El Departamento de Estado se vio obligado a redactar una respuesta que aseguraba que "las actuales revisiones de la política [hacia Panamá] de ninguna manera indican que Estados Unidos está alterando su posición básica con respecto a su jurisdicción en la Zona". No obstante, el Departamento de Estado reconoció que Panamá mantenía "soberanía titular" en la Zona y afirmó que la decisión sobre la bandera se estaba analizando "a la luz de esa situación".
Pero lo bonito es que no todos los zoneítas estaban en el campo de Wynne. En los archivos del Departamento de Estado también reposa una carta que Eugene Bergeron, de Balboa, le envió al entonces vicepresidente Richard Nixon. "El pueblo panameño hierve de furia por las muchas injusticias, el maltrato y la discriminación", escribió Bergeron. Este acusó que el jefe de la Policía en la Zona "odia a todos los panameños y mantiene una política de odio y venganza contra cualquier panameño a su alcance". Con evidente horror, Bergeron relató que en la Zona había quienes decían públicamente que si izaban la bandera panameña allí, ellos la bajarían para limpiarse los zapatos con ella. Bergeron le rogó a Nixon que iniciara una investigación al respecto.
Estos documentos ilustran una vez más que de lado y lado había un abanico de voces y perspectivas que en conjunto tejen el tapiz de nuestra historia. Como siempre, enviaré copia de estos documentos a quien lo desee.