Ahora que el año lectivo 2020 está por culminar, tanto el Gobierno como el Ministerio de Educación, deben hacer todo lo posible para que nuestros alumnos vuelvan a las escuelas en el 2021.
Así lo demuestran varios estudios realizados en países donde “las evidencias del daño académico y psicológico usando las clases a distancia han sido inconmensurables”. Un reciente estudio en Gran Bretaña, muestra que los estudiantes han perdido habilidades para escribir y de lectura comprensiva, y hasta han manifestado desórdenes alimenticios. En Escocia, por ejemplo, la transmisión de la Covid-19 en la población estudiantil fue calculada en 0.1%. Cuando abrieron las escuelas en la ciudad de Nueva York, el porcentaje de contagios fue de 0.17%, comparado con el 1% o más en el resto de la ciudad. Según Nicholas Kristof, quien por más de 25 años ha sido maestro en escuelas con alumnos de familias de bajo poder adquisitivo, “las clases presenciales no parecen ser un factor determinante en la transmisión del coronavirus, y la educación a distancia ha sido una catástrofe para muchos niños pobres”. Expertos han sugerido varias medidas para la reapertura. Algunos han optado por cambiar el horario de los estudiantes, para que se movilicen en las horas menos transitadas, evitando así el aglomeramiento con el resto de la población trabajadora. Se ha promovido, incluso, impartir clases durante las vacaciones de verano. Abrir las escuelas obedeciendo los lineamientos de los distritos con más o menos contagios. Incluso impartir clases al aire libre. Si se ha autorizado la reapertura de negocios, restaurantes y hasta gimnasios, ¿por qué no hacerlo con los planteles educativos? En esto nos parecemos a ciudades de Estados Unidos como Filadelfia, Boston y Baltimore, donde han cerrado las escuelas, mientras los negocios permanecen abiertos. En cambio, en Europa, se han mantenido las escuelas abiertas, mientras los comercios no esenciales han vuelto a cerrarse.
Para el control efectivo de la pandemia, el gobierno puede asesorarse con compañías como India Glocal Healthcare Systems, que ha implantado lo que ellos llaman telemedicinas, un sistema que conecta doctores en las áreas urbanas con habitantes en los sitios remotos del país, facilitando la prevención y el diagnóstico. Esta compañía ha construido mini clínicas, a un costo de 25 mil dólares cada una, en ellas los trabajadores de la salud pueden efectuar exámenes enviando la data a Glocals, donde los doctores podran efectuar mejores diagnósticos. Hasta el momento, esta compañía opera 240 clínicas en India. Ahora, que varias farmacéuticas afirman haber logrado vacunas contra la Covid-19, Infosys Ltd. afirma que hay que lograr la estandarización de datos, para el uso más efectivo de estas vacunas.
Todo esto hace más imperativo el retorno a clases de los estudiantes; sino, habremos logrado toda una generación de estudiantes “en el desierto”, dónde los daños serán definitivos e irreparables.
El autor es empresario y licenciado en Relaciones Internacionales