La exposición a los rayos solares puede producir lesiones en la piel como quemaduras, arrugas, envejecimiento prematuro y el más temido de todos, el cáncer de piel. Este último se produce por acumulación de radiación y no por exposición aguda, por lo que es importante evitar estos rayos desde la juventud.
Todos sabemos o hemos escuchado que los bloqueadores solares nos pueden proteger contra estas lesiones. En general, su principio activo fundamental es óxido de titanio u óxido de zinc. Lo importante es saber cómo nos protegen y cuál escoger, porque hay una gran variedad y con diferentes números que quizá no sepamos qué significa.
El SPF (Sun Protector Factor), por sus siglas en inglés, o Factor de Protección Solar, es un factor de protección que indica la cantidad de radiación UV que puede soportar la piel con el protector en comparación con la misma piel, sin el protector. En otras palabras, indica el número de veces que el fotoprotector (producto) aumenta la capacidad de defensa natural que tiene la piel. Ejemplo, si la piel de usted se pone roja con exposición al sol en 7 minutos y se coloca un bloqueador de 50SPF, entonces eso lo protegerá por 350 minutos (7 x 50).
Esta energía de rayos UV depende del tiempo de exposición al sol y de la hora del día en que permanece expuesta. Otra variable que hay que evaluar es si es resistente al agua o muy resistente al agua y que tiene que ver con la pérdida de protección una vez la persona ha tenido inmersiones en agua. Esto implicaría que se debería poner el bloqueador con más frecuencia.
La tolerancia al sol es distinta para los diferentes tipos de piel. Es muy importante que se sepa que debemos colocarnos bloqueador solar todos los días, no solo cuando vamos a estar en la playa o piscina. Panamá está ubicada casi en el centro del globo terráqueo por lo que los rayos UV inciden con mayor intensidad que en otras latitudes.
El mantenimiento de la salud y la prevención de enfermedades es responsabilidad de cada persona, por lo que deben seguir estilos de vida saludables para tener mejor calidad de vida.
El autor es gastroenterólogo
