El fragmentado y débil sistema de partidos políticos de Bolivia logró unirse en torno a una campaña por el “no” a la Constitución que será sometida a referéndum mañana domingo, pero el gobierno de Evo Morales se mantiene firme con el sustento de las bases que lo hicieron presidente con el 53.7% en 2006 y lo ratificaron en el cargo con el 67% el año pasado. “Estamos ante la consolidación de un nuevo bloque de poder y nuevo liderazgo nacional sin contraparte alguna en lo político”, dijo el vicepresidente boliviano, Álvaro García Linera, ante el Congreso Nacional.
García Linera, que calificó en el pasado como “empate catastrófico” a la pugna del gobierno con la oposición, que se asienta en las regiones lideradas por el rico departamento de Santa Cruz, reveló que ahora el país está “en el punto de bifurcación después del empate catastrófico”. Además, precisó que las bases del actual gobierno tienen un trípode firme: Estado propietario de los recursos naturales, igualdad entre vestimenta y colores de piel y desconcentración del poder.
Pero un grupo de ex presidentes (Jorge Quiroga, Carlos Mesa y Eduardo Rodríguez) expresaron su rechazo a la aprobación del actual texto constitucional de 411 artículos y 10 disposiciones transitorias. “El actual proyecto de Constitución jamás representó la voluntad del pueblo boliviano, debido a las interminables violaciones a la ley que convocó a la Asamblea Constituyente y las reglas que estableció para su aprobación. Tanto gobierno como oposición destruyeron toda posibilidad de un debate democrático”, dijo Carlos Mesa.
El ex vicepresidente aymara Víctor Hugo Cárdenas también rechaza el actual texto y sostiene que fueron tres abogados españoles los que lo redactaron, mientras que los asambleístas del Movimiento Al Socialismo (MAS), partido del presidente Evo Morales, solo se dedicaban a levantar las manos.
El analista político Agustín Echalar afirma que la nueva Constitución, “más que hecha a la medida de Evo es, en realidad, algo que se puede modificar de acuerdo a la medida y los gustos que él vaya desarrollando en un futuro muy, pero muy próximo”.
Entre los que apoyan el “sí” está Constantino Lima, un indigenista que participó en elecciones generales de los años 80 del siglo pasado. “Si hablamos de una corriente, este debería ser el ‘sí’ por el presidente Evo Morales y eso es por razón ideológica, porque por primera vez en la historia subió un indígena al poder”.
El periodista Alex Contreras, ex vocero de Evo Morales, fue crítico por la ausencia de una adecuada explicación de los pro y contra del nuevo texto.
“(En las campañas) Faltaron ideas y estrategias comunicacionales. La oposición perdió el tiempo en coser su polera gigante (un enorme jersey de 70 x 70 metros que representaba a las regiones bolivianas) y el oficialismo solo resaltó las fortalezas de su gestión de tres años. Ninguno dio argumentos”.
Pero un grupo de intelectuales bolivianos anunció mediante un comunicado de prensa que el domingo votará por el “sí”, y entre ellos figuran el escritor Néstor Taboada Terán, el cineasta Jorge Sanjinés, el pintor Gustavo Lara, el historiador Humberto Vásquez, el periodista Gonzalo Vizcarra Pando, y el ex sacerdote jesuita Rafael Puente, entre otros.
“Ningún boliviano, al margen de su posición económica, política y social, podrá desconocer que a partir del 22 de enero de 2006, se han producido en nuestro país trascendentales cambios plasmados en la nueva Constitución, que conducirán hacia una sociedad más democrática, con cambios en los ámbitos de la economía, derechos fundamentales, educación, salud y seguridad social”, destacaron los intelectuales.
