Benjamín Netanyahu, líder del Partido Likud que fue elegido el viernes pasado para formar el siguiente gobierno de Israel, se deleita contando una anécdota acerca de su reunión del verano pasado, en Jerusalén, con Barack Obama, quien aún era el candidato presidencial de los demócratas. A medida que iba terminando, Obama llevó a Netanyahu aparte, lejos de sus subalternos, a una esquina de una sala en el Hotel Rey David. “Usted y yo tenemos mucho en común”, le dijo Obama, con base en el relato de Netanyahu. Yo empecé en la izquierda y me desplacé al centro. Usted empezó en la derecha y se movió al centro. Ambos somos pragmáticos a quienes les gusta lograr que las cosas se hagan”.
Sea o no que eso termine convirtiéndose en una evaluación precisa, determinará buena parte de lo que ocurra en la relación entre EU e Israel en los próximos dos años, así como en los esfuerzos por lograr progreso con respecto a la paz en Oriente Medio. Sin embargo, lo que casi vale la pena notar en la misma medida es que Netanyahu cuenta la historia con orgullo y algo similar a un visto bueno. Si bien es un hombre militarista de la derecha y encabeza el mayor partido conservador en Israel, él se considera pragmático.
Desde hace tiempo, ha dicho que esperaba formar un gobierno de coalición tendiente al centro, reafirmando esa ambición este viernes, cuando hizo un llamamiento dirigido al Partido Kadima, del centro, encabezado por Tzipi Livni, y al Partido del Trabajo, de centro-izquierda, que dirige Ehud Barak, para que se le unan en un gobierno de unidad.
Netanyahu y Livni accedieron a reunirse el domingo, pero es probable que las negociaciones sean difíciles. Livni, su principal contendiente en pos del cargo de Primer Ministro, ha dicho que ella preferiría cambiarse a la oposición antes de servir como una hoja de parra para una coalición de la derecha.
Barak, cuyo Partido del Trabajo obtuvo malos resultados en las elecciones, ya ha dicho que se dirigiría a la oposición.
Para mucha gente aquí, cada vez es más probable que el gobierno de Netanyahu sea integrado exclusivamente por partidos de la derecha, los cuales se oponen a un estado palestino y favorecen la expansión de asentamientos israelíes en la ribera occidental, lo cual dificultaría considerablemente que ejerza su predilección por el pragmatismo.
