[POLÍTICA EXTERIOR DESIDEOLOGIZADA]

Un conflicto lejano

La guerra en Libia no ha provocado ríos de tinta en Rusia. Hubo más preocupación por los disturbios en Egipto, tradicional destino de miles de turistas rusos.

La política exterior rusa no es ideológica: ni es ya antiamericana ni, por supuesto, hace bandera democrática. La guerra en Libia no ha provocado ríos de tinta en Rusia. Hubo más preocupación por los disturbios en Egipto, tradicional destino de miles de turistas rusos. Pero los intereses económicos de Rusia en el norte de África son mínimos si se comparan con los de otros países.

Además, al contrario de la guerra fría, Moscú mantiene una política exterior desideologizada. Retomadas las buenas relaciones con Washington, hoy se descartan las posiciones antiamericanas y, por supuesto, al contrario de lo que sucede en Occidente, no se hace bandera de la democracia. Estos factores podrían explicar la pasividad rusa en este escenario si se compara con otros Gobiernos occidentales. Y también su negativa a la intervención militar, como reiteró el lunes el ministro de Exteriores, Serguéi Lavrov. Aunque en febrero dio el visto bueno a sanciones contra Gadafi, las palabras de Lavrov sugieren de momento el veto en el Consejo de Seguridad de la ONU a crear una zona de exclusión aérea en Libia.

Para Marcin Kaczmarski, experto del Centro de Estudios Orientales de Varsovia, el Kremlin ha preferido echarse a un lado esperando beneficiarse de la situación. Los mayores intereses rusos en Libia se resumen en unos pocos proyectos de Gazprom y de los Ferrocarriles Rusos. Serguéi Chemyézov, presidente de la compañía estatal exportadora de armamento, Rosoboronexport, hacifrado las pérdidas de su sector en 4 mil millones de dólares. Poco si se compara con las decenas de miles de millones del comercio entre China y Libia.

Aunque el primer ministro ruso, Vladimir Putin, ha advertido que todo lo que sube tiende a bajar y como en 2008 puede hacerlo de golpe, lo cierto es que Rusia podría obtener a corto plazo beneficios de la actual subida del petróleo. De hecho, de visita en Bruselas y con Libia de fondo no perdió oportunidad para presentar a Rusia como un proveedor de energía estable. Al contrario de China, Rusia no necesita el petróleo de Oriente Medio como tal; es sólo al precio a lo que presta atención, señala Dimitri Trenin, director del Centro Carnegie en Moscú.

Además no es probable que la población rusa intente imitar las protestas del mundo árabe. Salvo en el norte del Cáucaso, mayoritariamente considera que ahora vive mejor que hace 10 años.


Última Hora

  • 05:06 Pateando la mesa: Una decepcionante decisión Leer más
  • 05:04 Los negocios crudos de Ramón Carretero y el misterio del petróleo cubano Leer más
  • 05:01 El quiosco Oller, una historia de familia y comunidad  Leer más
  • 05:01 Panamá Sub-20 busca recomponer su camino ante Jamaica tras un debut adverso Leer más
  • 05:01 Soberanía Logística Leer más
  • 05:01 Salud mental en las aulas: la alerta de Lucy Molinar tras nuevos hallazgos del Meduca Leer más
  • 05:01 La inversión pública no despega: Gobierno apenas ejecuta el 30.5% del presupuesto para obras  Leer más
  • 05:01 Ifarhu ofrece becas para estudiar fuera de Panamá: estas son las opciones Leer más
  • 05:00 Tal cual Leer más
  • 05:00 Las democracias también se enferman Leer más