La guerrilla colombiana de las FARC cumple por estos días 45 años de existencia en medio de dificultades por los fuertes golpes recibidos, especialmente desde 2008 y de un panorama en el cual un diálogo de paz parece muy lejano. Todo indica que no es propicio el momento para que sus miembros celebren y apaguen las velas de la torta.
Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) surgieron a finales de mayo de 1964 tras la conversión de las guerrillas que apoyaban al Partido Liberal en un grupo con ideales marxistas que desde entonces busca tomar el poder, sin estar cerca de conseguirlo.
En opinión de analistas y dirigentes políticos, la ofensiva lanzada desde 2002 por el gobierno del presidente Álvaro Uribe ha representado para el grupo guerrillero la peor época de su historia. Los organismos de inteligencia consideraban hace una década que las FARC tenían cerca de 17 mil miembros, cifra que se habría reducido a cerca de 8 mil en la actualidad.
Los momentos más difíciles para las FARC en los últimos tiempos ocurrieron en marzo del año pasado, cuando en cuestión de pocos días murieron su fundador y máximo líder, Manuel Marulanda Vélez o Tirofijo, Raúl Reyes e Iván Ríos.
Tirofijo falleció a consecuencia de un ataque cardíaco, Reyes cayó en un bombardeo de militares colombianos en Ecuador y Ríos fue asesinado por un subalterno que pidió una recompensa.
La posibilidad de un diálogo con las FARC pasa en estos momentos por el grupo Colombianos por la Paz, formado por políticos, periodistas, académicos, artistas y ex rehenes de la guerrilla, entre otros, que el año pasado entabló un intercambio epistolar con el grupo armado.
Las FARC han dejado en libertad a varios rehenes como respuesta a esos contactos, aunque un contacto formal con el gobierno de Uribe parece casi descartado.
Además, el gobierno ha subido el tono de sus palabras contra las FARC, a las que llama siempre “narcoterroristas”, en el inicio de la campaña para las elecciones presidenciales que se celebrarán dentro un año, en las que es posible que Uribe se postule a una segunda reelección, previa enmienda constitucional por medio de un referéndum.
Las FARC, ahora dirigidas por alias Alfonso Cano, aseguran que están dispuestas a un diálogo con diversos sectores de la sociedad, al tiempo que pregonan la revocatoria del gobierno de Uribe, al que tildan de “ilegítimo” y acusan de estar coludido con paramilitares y narcotraficantes.
Las posturas son de hecho muy distantes y ni el más optimista de los colombianos apostaría ahora por el éxito de un proceso de paz, mientras que una derrota militar de las FARC tampoco es vista como inminente.