Yuleimy Mosquera es una niña de 9 años, hija de un emberá y una wounan procedentes del Darién; se mudaron al área de Patria Nueva (Kuna Nega), en la ciudad de Panamá, buscando tratamientos que ayudaran a mejorar la condición de su hija.
La familia vive en una casita de 3 ambientes con tres hermanos mas, dos varones y una niña, uno de los cuales, de 20 años, tiene a su novia de 14 embarazada, y ésta también vive con ellos. La casita es de bloques de cemento sin repellar, techo de zinc, con una alfombra como piso y sin agua potable ni luz eléctrica. Yuleimy comparte una habitación con su hermana Marquelis, de 11 años, y su mono titi, que aunque es macho se llama Princesa. Su papá trabaja como independiente en trabajos temporales, sus hermanos se buscan la vida en Cerro Patacón, y su mamá, aunque hacía chaquiras mientras cuidaba de Yuleimy, las dejó de hacer porque un día le robaron los materiales. La única que asiste a la escuela es Marquelis, ya que la maestra de Yuleimy le pidió a la mamá que por favor no la enviara más, ya que le daba miedo que esta “muriera en la escuela”.
Desde su nacimiento, Yuleimy padece de atresia tricuspídea, una malformación en el corazón que impide que la sangre fluya con normalidad de un ventrículo al otro. Debido a esto, Yuleimy presenta desmayos y cansancio constante, ya que su corazón no bombea la cantidad de oxígeno necesario para que su cuerpo funcione con normalidad. Debido a las dificultades económicas que presenta su familia, Yuleimy no había recibido los tratamientos, ni la operación necesaria para mejorar su condición.
Yuleimy llega a Make a Wish Panamá gracias a la Fundación Latidos, fundación dedicada apoyar a niños y niñas que padezcan de cualquier tipo de cardiopatía. Latidos capta el caso de Yuleimy en el Hospital del Niño cuando su mamá, desesperada por la falta de atención necesaria, acude a ellos para una solución.
Al entrevistar a Yuleymi en las oficinas de la Fundación Latidos, recoger los datos y hacer la exploración socio-demográfica, se pudo determinar que las necesidades de Yuleimy y su familia iban más allá de un deseo. Viven en pobreza extrema, con oportunidades limitadas para comer (con suerte una vez al día), en un barrio con poca seguridad y en condiciones inadecuadas para una niña sana, mucho menos para una en su condición de salud.
A pesar de todo, Yuleymi manifestó que su deseo era “una casa de muñecas y un peluche panda gigante”.
En conjunto con la Fundación Latidos, Ricardo Pérez, S.A, (principal aliado de MAW Panamá), Parroquia San Lucas de Costa del Este, Banco de Alimentos, Presidencia de la República y Fundación Obsequio de Vida, a Yuleimy no solo se le cumplió un deseo. Se le mejoró su vivienda, se le garantizó comida a su familia, se agendó la operación que necesita y su traslado y acompañamiento a Bogotá, Colombia, y se estabilizó su condición para que estuviera lista para la operación.
Un deseo impacta la vida de niños y niñas con enfermedades graves, impacta a su familia, a su comunidad y a todo el que participa en él. El caso de nuestra pequeña Yuleymi es un claro ejemplo de cómo entidades privadas, gubernamentales y sin fines de lucro pueden unirse para trabajar en sinergia por una misma causa.
Yuelimy Mosquera viajará junto con su mamá a Bogotá, Colombia, el lunes 3 de febrero del 2020, lugar donde después de 9 años de espera, recibirá la operación que tanto necesita.
La autora es directora ejecutiva de Make a Wish Panamá, afiliados a CAPADESO
