Ernesto Pérez Balladares fué presidente de nuestro país ya hace más de una veintena de años … Suficiente tiempo para que fueran cayendo en el olvido sus yerros y las corruptelas de su gobierno, y su deseo de perpetuarse en el poder, y se fueran quedando los positivos que tuvo, que no son pocos. Incluso, se había reconciliado con una gran cantidad de adversarios (me incluyo). Lidera a un grupo entre el cual hay viejos y respetados amigos. Incluso llegué a sugerirles que ayudaran al presidente Cortizo con su experiencia política.
La Prensa es un diario -con más de mil pequeños accionistas (nadie tiene más del 1%) , incluidos muchos de los que allí trabajan– que se inició en plena dictadura militar, a riesgo de vida de todos los que participamos en su fundación. El gobierno dictatorial –del que participó EPB- usó todo su arsenal contra La Prensa: ataques físcos, el encarcelamiento de sus periodistas, formación de “problemas” laborales, múltiples cierres, destrucción de equipo, constantes amenazas de muerte, exilios… la quema de un negocio de mi familia… y, a mayores golpes, más circulación y fuerza del medio de comunicación.
Su capital atomizado y el hecho de no tener dueño único hace que el diario sea inmune a los costos monetarios por los golpes recibidos, y su voz –incluso cerrados a la fuerza por la bota militar– aumentaba el volumen de sus demandas, sobre todo internacionalmente.
Todo lo arriba descrito lo vivió EPB como parte de los atacantes militares. A pesar de toda esa terrible historia de represión y cierres, La Prensa jamás se sentó a negociar con sus atacantes poderosos. ¡Eso, para La Prensa y sus valientes asociados, nunca ha sido ni será opción!
A pesar de todo, en medio de la pandemia más horrible que haya sufrido nuestro país, donde cientos de hermanos en la nacionalidad están muriendo solos y aislados en nuestros hospitales, a EPB se le ocurre una triquiñuela jurídica en un caso de hace 8 años, intentando cerrar La Prensa (como si toda su experiencia anterior no existiera).
Resultado hasta ahora:
Primero: toda la historia negativa de EPB – ya olvidada – vuelve a la opinión pública en todo su esplendor.
Segundo: por el pre-anuncio en un tuit del innombrable, se sugiere una posible coordinación con su “supuesto enemigo”, pues también amenaza a La Prensa con una medida similar. O sea, los enemigos son ahora amigos para el mal…y sus amigos… bueno, ¿para qué seguir?
Tercero: La Prensa, dedicada en gran parte a cambiar su modelo, para convertirse en un diario digital, con una versión en papel, para superarse en la era digital, afronta la nueva batalla planteada por EPB con un renacimiento en el que se reencuentra con su espíritu histórico, y con la misma fuerza de su exitoso pasado; para ésto cuenta con el apoyo de todos los que creen en la democracia y la madre de todas las libertades ciudadanas. Éste apoyo es nacional e internacional.
Queda la pregunta: ¿por qué? La reputación del atacante se afecta al recordar a los ciudadanos lo malo de su gestión y personalidad. La Prensa se salva… y renace su histórico espíritu de lucha. El gobierno PRD de Nito quedó embarrado nacional e internacionalmente por una seria amenaza a la libertad de expresión y a la democracia.
Entonces vienen los “será”: “¿será que existe ya una alianza PRD-Martinelli, dominada por la maleantería de lado y lado?” “¿Será que ésto es un ‘favor’ que le ofrece el Toro a Nito, para ayudar a su nueva camada de corruptos? De ser así, ¿cuál será el pago por esa ‘asistencia’?” “¿Será que ésto es un ‘favor’ que le ofrece el Toro a Nito, para ayudar a su nueva camada de corruptos? De ser así, ¿cuál será el pago por esa ‘asistencia’?”
Ayúdenme a entender esta jugada, estimados lectores, pues hasta ahora no tiene ni pies ni cabeza.
Sin embargo, hay una cosa muy cierta y clara… y éso nos lo corroboran sus 40 años de historia: pase lo que pase, ¡La Prensa no callará!
PD:El mundo se hace cada día más chiquito para los ladrones de fondos públicos. No basta con comprar a la justicia del país… su destino es la cárcel, donde menos lo esperan. Sugiero que la nueva camada de corruptos se mire en este espejo…¡y en la realidad que les espera!
El autor es fundador del periodico La Prensa