Exclusivo

¡Este será nuestro año!

“Este será nuestro año”, es la premisa obligada de todos aquellos quienes, con optimismo, recibimos el 2022 con el compromiso de llegar a cumplir con aquellas metas que han quedado pendientes, muchas veces con décadas de atraso o sin ningún avance.

Indistintamente de las creencias de cada uno, rescatemos el valor común de mirar con expectación el inicio de un 2022, un año con una tónica y objetivos muy significativos. Seguro muchos concordarán conmigo que es prioritario salir a flote, con la vista puesta en la recuperación integral del país tras la pandemia.

Es común ver los pendientes que, por diversas razones, se han descuidado y no se pudieron alcanzar. Lamentarse o quejarse por lo que no ocurrió nunca será una opción adecuada, aunque la cicatriz que deja la Covid-19 es considerable. Lo correcto es ver más allá de la dolencia y enfocarnos en el remedio.

Los tiempos difíciles no son ajenos a la vida. Una epidemia mundial no estaba planeada. Sin embargo, los problemas que generó no son ajenos a los que el mundo conoce, dificultades que tienen otro tipo de génesis, como la indiferencia, la apatía y la inacción. Ésta última, la inacción, me atrevo a asegurar es la principal causante de nuestros males. Bien dice la Biblia: “Quien sabe hacer lo bueno y no lo hace, también peca”.

Nos quejamos de lo que no tenemos, pero exiguas propuestas o una anémica voluntad de actuar sólo hacen más miserable nuestro porvenir. Ello cambiará cuando digamos “basta, actuaré”. Aunque haya algunos que lo hacen en silencio, es necesaria la unión y la solidaridad de muchos para que, como país, podamos ver la luz, pero una que alumbre a todos, sin discriminar a nadie.

Quizás muchos no hayan puesto en su lista de metas para este nuevo año, actuar o hacer más por promover cambios positivos en el país. Y esto, a lo mejor, es lo más común. Normalicemos querer trabajar por un mejor futuro para Panamá y no esperar a que otros lo hagan por nosotros.

¿Cómo puede un panameño decir que ama esta tierra y no estar dispuesto a hacer algo por ella? Trabajo, retos, desafíos y obstáculos nunca van a faltar. Nos compete que haya manos, mentes y corazones dispuestos y preparados para la tarea.

Como país, la falta de institucionalidad, una justicia que muchos califican de endeble y la pobreza que se asoma para quienes han sufrido por la crisis económica, pueden desmotivarnos. No lo permitamos.

No basta sólo estar cansado de lo mismo: injusticia, corrupción, juega vivo y demás. Nuestro esfuerzo no puede agotarse únicamente en la denuncia. Tampoco podemos pretender que las cosas sean distintas sólo si pedimos que cambien.

Debemos asumir nuestro rol como protagonistas del cambio. Aún en nuestra cotidianidad o en la comunidad podemos dar el ejemplo: no ofreciendo coimas al tránsito; dejando de arrojar desperdicios en la calle, o siguiendo las medidas de bioseguridad. Son aportes que parecen menores pero que hablan de una ciudadanía más consciente que la actuación individual puede incidir para mejor en la colectividad.

Al recordar el significado de “República” (cosa pública), debemos tener claro que el cuidado de nuestra patria nos involucra a todos. El riesgo está en olvidar ese deber. Panamá no es para el provecho de unos pocos. Es un hogar que debemos cuidar y velar porque todos podamos acceder a sus riquezas, a través de la equiparación de oportunidades y de nuestro compromiso con su desarrollo.

Existen retos como mejorar la calidad en los aprendizajes. El adagio popular es sabio: “la educación comienza en casa”. Reforzar los valores en la familia y el compromiso de los padres con el aprendizaje de sus hijos no son necesariamente sólo deberes del Estado.

La invitación es a dejar de hacer inventario de los problemas: pensemos en nuestro papel como catalizadores del cambio y de soluciones. Y aunque parezca minúsculo nuestro aporte, en 2022, pongámonos de pie, prestos a actuar y a hacer que transformaciones significativas ocurran y que sea para bien la afirmación “este será nuestro año”.

El autor es miembro de Jóvenes Unidos por la Educación


Última Hora

  • 05:02 1882: el año en que el istmo tembló de verdad Leer más
  • 05:01  PASE-U: Ifarhu proyecta para octubre el segundo pago de 2026 a los beneficiarios Leer más
  • 05:00 Municipios y juntas comunales acumulan $23 millones de deuda con la CSS  Leer más
  • 05:00 ‘Todo en mi apartamento se movía, por la ventana veía los edificios alrededor sacudirse de un lado a otro’ Leer más
  • 05:00 Niñez indígena en Panamá: 70% vive en pobreza y 39% sufre desnutrición Leer más
  • 05:00 Ali Zaki Hage Jalil, el único detenido por el atentado de Alas, recibe doble revés judicial  Leer más
  • 05:00 Quién fue Estevanico, el esclavo africano que se convirtió en el primer gran explorador del actual Estados Unidos Leer más
  • 05:00 Qué se sabe del terremoto de magnitud 7.4 que causó más de un centenar de muertos y graves daños en Colombia Leer más
  • 05:00 Cómo vivió el terremoto Manizales, una ciudad entre edificios derrumbados y fachadas rotas Leer más
  • 05:00 Panamá pierde terreno en inversión si no mejora seguridad jurídica y trámites, advierte Apede Leer más