Rosa Montero
La ciencia ficción siempre ha sido vista por la mayoría de los escritores vivos de Iberoamérica como un género menor, una especie de marginación a partir de prejuicios de autores, críticos y profesores de literatura que piensan que el pasado y el presente son los únicos lugares donde uno puede encontrar respuestas sobre la naturaleza humana.
El género bien llamado de la anticipación (por aquello que su trama puede llegar a ser posible algún día) a lo sumo ha sido base para algún cuento, artículo o un ensayo, pero casi nunca nuestras grandes y maduras plumas se atreven a cruzar por ese océano que es el futuro, porque de seguro temen al qué dirán de los doctos acartonados que solo aman el drama histórico o contemporáneo y piensan que la ciencia ficción es una palabra ofensiva.
Rosa Montero es una de las primeras que va de frente con la ciencia ficción y vaya que lo hace con altura. Aplausos de pie por su novela ‘Lágrimas en la lluvia’ (Planeta).
Los seguidores de la memorable película ‘Blade Runner’ de Ridley Scott y del libro que la inspiró, ‘¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?’, de Phillip K. Dick, estarán más que contentos porque ‘Lágrimas en la lluvia’ es un homenaje y a la vez una continuación de ambas y lo hace Montero con respeto, ingenio y admiración.
Como cualquiera obra de la ciencia ficción que se respete, la pieza de Montero se preocupa por la falta de humanidad de las personas y de cómo las máquinas, hechuras de hombre, tienen el anhelo de ser como sus padres artificiales.
Montero, desde una propuesta de ‘thriller’ investigativo y policíaco, también denuncia la devastación del medio ambiente, y el egoísmo y el racismo de todos contra todos. Altamente recomendable su lectura, te guste o no la anticipación.
Del autor:
La que estudió periodismo y psicología abrió los ojos por primera vez en Madrid (España) en 1951. Ha publicado novelas para adultos y niños, así como ensayos y relatos. Ha obtenido premios como el Primavera, el Grinzane Cavour y el Qué Leer. Sus libros están traducidos a más de una veintena de idiomas.
