El reglamento de tránsito, específicamente en el artículo 37, establece: “Todos los vehículos a motor serán objeto de una revisión anual que será realizada por la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre o por los agentes debidamente autorizados, para determinar si cumplen los requisitos exigidos y demás disposiciones vigentes. Las revisiones se efectuarán en las fechas y lugares determinados por la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre”.
Esta norma impacta de manera positiva y notoria, debido a que se han disminuido exponencialmente una gran cantidad de vehículos que se encontraban en circulación sin luces traseras, con carrocerías en mal estado, fallas mecánicas y otras anomalías que ponen en riesgo a la población en general. Muy importante mencionar que esta labor se debe a la gestión satisfactoria y eficaz realizada por los 213 talleres autorizados por la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT), quienes son los únicos encargados de revisar anualmente y emitir certificados de revisado vehicular y su fiscalización.
Al acudir a realizar la revisión correspondiente al año en curso me encontré con personal ético y profesional. Inicialmente tuve que consignar la documentación solicitada (póliza de seguro de auto, revisado del año anterior, cédula de identidad personal y registro único). Posteriormente el vehículo fue trasladado al área de taller donde un agente de servicios validó el correcto funcionamiento de las luces, retrovisores, llantas y fluidos del motor, corroborando así de esta manera que el auto estaba en buenas condiciones para continuar circulando en el territorio nacional.
Es necesario que esta labor continúe y se desarrollen nuevas estrategias de fiscalización, para así garantizar la circulación de autos en buen estado. Uno de los planes estratégicos que a mí criterio, y aplicado de manera efectiva garantizaría la seguridad de los ciudadanos, es el propuesto por la ATTT para el 2019-2024 en el que se sugiere la instalación de cámaras de seguridad en tiempo real para supervisar la gestión de los talleres autorizados, plan que al ser aplicado generaría mayor credibilidad, confianza y seguridad a los consumidores y terceros, puesto que el agente que realiza la revisión de los vehículos se vería en la obligación de cumplir con su labor de manera profesional y efectiva, así como también se evitarían los fraudes, sobornos y otras malas praxis o ilegalidades en las que se puedan ver involucrados estos talleres autorizados.
El revisado vehicular no es una garantía de buenas condiciones mecánicas, sin embargo, ha ayudado a controlar la cantidad de autos con fallas mecánicas y desperfectos notables.
Por otra parte, es muy importante que los ciudadanos propietarios de vehículos comprendan la importancia de mantener sus autos en buen estado debido a que no solo evitan sanciones a nivel de las autoridades de tránsito si no que también ayudan potencialmente a evitar contaminación del medio ambiente y, lo más importante, reducen el riesgo de ocasionar accidentes en los que ponen en riesgo sus vidas y las de otras personas.
El autor es estudiante de Maestría de la UIP
