Grupos de escolares, aficionados y curiosos se unieron el viernes en Sao Paulo para construir una torre gigante con piezas Lego, con la que la que el fabricante danés de juguetes espera batir el récord conseguido el año pasado en Chile.
Para superar la torre de 30 metros 94 centímetros que la empresa levantó en Chile en noviembre de 2010 fueron utilizadas cerca de medio millón de las emblemáticas piezas Lego, esos pequeños cuadriláteros de plástico multicolor que constituyen una suerte de ladrillos.
La construcción de la gran torre arrancó el pasado martes y concluirá este fin de semana, cuando el ex capitán de la selección brasileña de fútbol Cafú suba a una grúa y coloque la última pieza construida dentro del plazo con la esperanza de que sobrepase los 31 metros y se convierta en la torre Lego más alta jamás construida.
“Todos los países tienen el mismo tiempo para construir la torre. Tenemos el objetivo de situar a Brasil como el último país que batió el récord mundial”, dijo a Efe Robério Esteves, quien funge como el director de operaciones de la firma de juguetes M. Cassab, la cual distribuye de forma oficial Lego en Brasil.

