Nuevamente viene el Día de la Madre en Panamá, y este año he decidido voltear la tortilla.
En vez de rendirle homenaje a mi madre del alma, le dedicaré esta columna a mi hijita.
Para inducir claridad al presunto alumbramiento, he de decir que es adoptada, y que, a diferencia de la actriz estadounidense Angelina Jolie, que tiene todo el amor (y el bille) de andar por todo el mundo rescatando a muchachitos que necesitan amor, yo rescaté a mi nena de los clasificados.
La nota anunciaba que la beba es una pekipú (que en cristiano significa mitad pequinés, mitad poodle).
