El sociólogo, dramaturgo, actor y profesor Antonio Rodríguez Menéndez ha arribado por primera vez al istmo para compartir con los panameños, ayer en la Biblioteca Nacional, sobre el sentido de “la palabra vinculada” y sus posibilidades en la escritura.
El uso de “la palabra vinculada”, señala Rodríguez Menéndez, surge de una investigación de años en el Teatro Estudio Tuzla y en la Escuela de Lectura de Madrid (en la que dicta cursos sobre el valor de practicar la lectura a conciencia).
“Empleé mucho tiempo en descubrir algo que todo el mundo sabe: que el verdadero reto de todas las culturas, en todas las épocas, es llegar al otro, al diferente y, por ello, peligroso. Hemos alcanzado la Luna y los ejércitos han colonizado territorios lejanos (España colonizó todo este enorme y rico territorio al que se llama América, aunque ello supusiera un genocidio), pero no sabemos cómo llegar a quien está a nuestro lado. Pessoa decía en El libro del desasosiego: “Nunca llegamos a otro sino otrándonos”. Para ello sirve la palabra vinculada. No es una técnica, si no un cambio de actitud”.
Rodríguez Menéndez, quien fue invitado al país por Talleres Literarios en Panamá –una actividad coorganizada por la Fundación para la Gestión del Arte (Panamá) y AFP Cooperación Cultural (España), financiada por la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo, y auspiciada por la Biblioteca Nacional de Panamá y el Instituto Nacional de Cultura de Panamá– para exponer también sobre el “Proyecto Fahrenheit 451” (las personas libro), que se basa en la obra de Ray Bradbury, Fahrenheit 451.
Este último proyecto, según el especialista, busca ofrecer la oportunidad de que todos se conviertan en “personas libro” y muestren su deseo íntimo, expresado en palabras que hay en los textos publicados, ante otras. “Hacer de lo íntimo algo público, hacerlo con delicadeza y firmeza (pueden ir perfectamente juntas), utilizando las bondades de la palabra vinculada, posibilita que cualquiera pueda usar la palabra para expresarse (esto parece obvio, pero hay una pobreza enorme y una gran ignorancia, y eso que todo el mundo necesita comunicarse bien). Y luego vendrá una manera diferente de leer, y llegará la escritura, el debate…”

