La Covid-19 está interrumpiendo la educación de casi todos los estudiantes, pero quienes estamos en la Facultad de Medicina lo vivimos particularmente difícil.
A mediados de marzo, todas las rotaciones clínicas fueron suspendidas, tanto en los hospitales como en consultorios médicos, donde normalmente aprendemos cómo tratar a los pacientes. En poco tiempo, los estudiantes de medicina a nivel nacional pasamos de ver a los pacientes en persona a aprender en línea.
La frustración e impotencia al sentirnos atrasados en nuestra formación profesional incluso ha trastocado nuestra salud mental.
El tercer y cuarto año de la Facultad de Medicina es cuando la mayoría de los estudiantes realizamos nuestra formación clínica básica en áreas como medicina interna, pediatría, cirugía y obstetricia-ginecología. Cada rotación implica un período determinado que nos asegura una formación de calidad.
Sin embargo, la pandemia llegó y nos arrebató esa gran parte esencial de nuestra formación. Pasamos de estar en hospitales viendo pacientes a estar detrás de una pantalla, con docentes (doctores) que por medio de casos clínicos y diferentes mecanismos hacen hasta lo imposible por facilitarnos esos conocimientos extras que muy bien adquirimos en las rotaciones clínicas presenciales.
Es cierto, la innovación es parte de la globalización, pero para quienes somos estudiantes del área de salud, la práctica siempre será en una gran medida nuestra vía principal de formación para ser el profesional que nuestro sistema de salud necesita.
Otra de las cosas más preocupantes para nosotros es que no hace mucho llegó a Panamá el quinto lote de vacuna. Sin embargo, no hemos sido tomados en cuenta como prioritarios en el proceso de vacunación.
¿Acaso la educación no es prioridad en Panamá? O, ¿no necesitamos una gran cantidad de nuevos y mejores médicos?
La pandemia nos ha demostrado, por encima de todo, que el personal de salud es pieza única esencial y fundamental, por tanto, que las autoridades le den la espalda o demuestran poco interés en trabajar y consensuar para llevar a cabo un retorno seguro a las rotaciones clínicas es lamentable.
Los estudiantes de medicina a nivel nacional exigimos vacunación para todos los pertenecientes a la etapa clínica de formación, a fin de que en un futuro no nos toque vivir un sistema de salud más deficiente.
Debemos sentarnos todos los entes relacionados a la problemática y empezar a tomar decisiones en beneficio de la formación de los futuros médicos de este país.
El autor es estudiante de Medicina y Derecho
