Por qué somos tan inconscientes? ¿Será que la Academia de la Lengua ha reprogramado sus diccionarios sobre la palabra "conciencia" ? ¿Qué no vemos algo tan obvio como el hecho que nos estamos destruyendo nosotros mismos, en nuestros corazones, en nuestros hogares, en nuestra comunidad, en nuestro medio ambiente, en nuestro mundo?
Es alarmante la necesidad de volver a encaminarnos en nuestros valores. Si bien es cierto hay que dar paso al progreso y desarrollo, y a la tan sonada globalización, también es cierto que debemos respetar y salvaguardar nuestros propios principios que responsablemente debemos a las futuras generaciones.
Ya es crítico el problema que tenemos en Panamá sobre el apego al poder, al descarado procedimiento sin vergüenza ni dignidad, de algunos funcionarios, dando bofetada tras bofetada al pueblo panameño, como si fuéramos muñecos al cual pueden burlar diariamente. Y, encima, esperar que este pueblo apacible espere tranquilamente otra bofetada... no señor, no puede ser. Basta ya. ¿Por qué los que están a cargo de velar por las leyes, hacen caso omiso permitiendo que personas sin escrúpulos hagan lo que les venga en gana, en beneficio de sus propios intereses? ¿Por qué desatienden a nuestros indígenas, a nuestros artesanos, a las comunidades pobres? ¿Será porque su voz no es lo suficientemente fuerte para llegar hasta la cima... será porque no tienen un padrino que abogue por ellos?... o peor aún, será porque solamente sirven para llevarlas en un bus durante las elecciones.
¿Por qué tenemos que destruir lo nuestro? El único legado que podemos dejar a nuestras futuras generaciones, como lo son nuestros recursos naturales. Lloraremos lágrimas de sangre cuando veamos a nuestros nietos sin agua potable, sin alimentos, sin oxígeno para respirar... ¿de quién será la culpa?
No señor, Dios nos regala completamente gratis estos beneficios... ¿por qué hay que destruirlos?
Queremos ensanchar el Canal supuestamente para beneficiar a Panamá, pero estamos destruyendo las fuentes de abastecimiento de agua del mismo, ¿entonces cuál es el chiste?
Es uno tras otro. Primero fue el camino biológico de Volcán, luego Boquete, después el cerro Ancón, parques de reserva natural imprescindibles para nuestra biodiversidad como Darién, Bocas del Toro, Campana, El Valle, Coiba, archipiélago de las Perlas, Isla Grande, Palenque y tantas y tantas islas y lugares privilegiados que tenemos en nuestro Istmo. ¿O es que también planean repartirse pedacitos del Canal, puentes y calles, y guardarlos como souvenirs a costillas del pueblo panameño? Basta ya. ¿Por qué tanto abuso?
