Mi primera pregunta es: ¿Quién es metrosexual? ¿El que cuida de su apariencia? ¿El que está pendiente de cuál es el último par de zapatos o que se recorta el exceso de vellos del cuerpo?
Hoy en día, más que un metrosexual debemos entender el comportamiento de la sociedad a nivel corporativo, artístico y social, que obliga al hombre a tener que cuidar y mantener su apariencia más que en otros tiempos.
Y en estos días, con la llegada de las nuevas generaciones, para el hombre es importante tener un buen corte de cabello, utilizar productos para la piel y escoger el vestuario perfecto para cada ocasión.
Firmas importantes y corporaciones han invertido en los últimos años cientos de millones de dólares en todo el mundo en presentarles alternativas diferentes a los hombres para el cuidado personal, y las ganancias han sido multimillonarias
¿Cómo traducimos esto a lo mejor para el hombre común y silvestre que no quiere admitir que tiene algo de metrosexual? ¡Fácil!: cuando lo vemos utilizando las cremas de la esposa o de la novia, cuando los vemos haciéndose manos, pies o cuidando su barba en “barberías” o peluquerías exclusivas para hombres.
Hay toda una nueva cultura de hombres cuidando su apariencia y nos preguntamos: ¿nos quita masculinidad estar pendientes del cuidado personal, de cómo nos ven y cómo nos vemos?
Ahora preguntemos a las mujeres si prefieren al hombre cromañón o al metrosexual.
El autor es asesor de imagen
