Mohamed Sifaoui
Antes de los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos, Mohamed Sifaoui confiesa que 10 años antes de esa fecha, ya su pueblo de origen (Argelia) y su país de acogida (Francia) habían sufrido en carne propia los estragos del radicalismo islámico, y lamenta que la opinión pública internacional poco sabe de esto.
Por eso decidió infiltrarse durante tres meses en más de una célula de Al-Qaeda, tanto en Afganistán como en Pakistán, para conocer de primera mano su comportamiento y el resultado es ‘Mis hermanos asesinos’ (editorial Aguilar), que está a medio camino entre un emotivo y contundente libro de memorias y un completo reportaje periodístico.
Esta obra desea combatir a los que apoyan las acciones de fuerza de ambas partes de este conflicto (aquel choque de civilizaciones del que habla el profesor Samuel Huntington), que ya es prácticamente global en su radio de dolor y muerte; actos violentos injustificados que le hacen mucho más daño a la población civil de ambos sectores, que a los principales líderes de cualquiera de las facciones en pugna. Otra prueba de que el periodismo investigativo es la oportunidad de conocer el otro lado de la verdad.
