Al ver los sucesos que se desarrollan en Teherán, surgen en mí tres intrigantes dudas: ¿Es Facebook para la revolución moderada de Irán lo que fue la mezquita para la Revolución Islámica de Irán? ¿Es Twitter para moderados iraníes lo que fueron los muecines para mulás iraníes? y ¿hay algo positivo en esto para los judíos, particularmente para el primer ministro de Israel, Bibi Netanyahu?
Esta es la razón por la cual pregunto: A lo largo de los últimos ocho años, se abrieron espacios para más elecciones democráticas en Irak, Líbano, los territorios palestinos y en menor medida, Egipto. Esto es una buena noticia. Para mala fortuna, los grupos que tuvieron el mayor respaldo de las bases populares y capacidad de movilización así como los partidarios con mayor energía para aprovechar este nuevo espacio fueron los islamistas. Esto es, Hizbulá en Líbano, Hamas en la franja de Gaza y la Ribera Occidental (Cisjordania), los diversos partidos suníes y chiíes islamistas en Irak y la Hermandad Musulmana en Egipto. La corriente popular del centro no estaba por ninguna parte.
Una de las razones de mayor importancia por las cuales los islamistas fueron capaces de organizarse y movilizarse furtivamente, así como estar preparados cuando se aflojaran un poco las tuercas en sus sociedades, se debió a que tenían una mezquita un sitio de reunión, de educación y de inspiración para sus seguidores fuera del control total del Estado.
En casi todos estos casos, los islamistas tuvieron una mano demasiado pesada. En Líbano, Hizbulá llevó al país a una desastrosa e impopular guerra. Lo mismo Hamas en la franja de Gaza. Los islamistas suníes y chiíes en Irak intentaron imponer un estilo de vida religioso a sus comunidades, al tiempo que los mulás en Irán aplastaron a los reformistas. Sin embargo, el año pasado los integrantes de línea dura en todos estos países enfrentaron una repercusión de las mayorías centristas, mismas que detestan a los grupos islamistas.
Hizbulá fue derrotado en las elecciones libanesas. Hamas enfrenta a un vigorizado Fatah en la Cisjordania, siendo cada vez más impopular en Gaza. Los iraquíes suníes ya expulsaron a los yihadíes gracias al movimiento tribal Despertar, al tiempo que el mayor partido a favor de Irán en Irak fue derrotado en el reciente desempate electoral de la provincia.
Además en Irán, millones de habitantes que anhelan mayor libertad se formaron detrás del candidato presidencial Mir Hussein Moussavi, obligando al actual presidente Mahmoud Ahmadineyad a robarse la elección. (¿Si realmente ganó la elección, como alega, por un margen de dos a uno, acaso no invitaría a todo el mundo a que contara de nuevo los sufragios? ¿Por qué no lo ha hace?)
Lo que es fascinante para mí es el grado hasta el cual las fuerzas más seculares de moderación en Irán hoy día así como en Líbano han usado tecnologías como Facebook, Flickr, Twitter, blogs y mensajes de texto como su mezquita virtual, como el lugar en el cual ellos pueden reunirse, movilizarse, planear, informar y vigorizar a sus partidarios, fuera del control del Estado. Por primera vez, los moderados, quienes siempre estuvieron varados ente regímenes autoritarios que tenían todo los poderes del Estado e islamistas que tenían todo los poderes de la mezquita, actualmente tienen su propio lugar para unirse y proyectar poder: la red. The New York Times informó que el grupo de seguidores de Moussavi tan solo en Facebook ha crecido a más de 50 mil integrantes. Eso seguramente equivale a más personas de las que podría albergar cualquier mezquita; razón por la cual el Gobierno actualmente intenta bloquear estos sitios.
Pero, aunque eso pone a la corriente popular de los moderados a la par con los islamistas en términos de comunicación, no deberíamos dejarnos llevar por las emociones. En primer lugar, “moderados” es un término relativo. El Primer Ministro de Irak, Nouri Kamal al-Maliki, si bien es más secular y nacionalista que los islamistas del extremismo iraquí, quiere centralizar el poder y cimentar a su grupo Dawa como el partido gobernante.
En segundo, incluso si son derrotados electoralmente, los islamistas y sus regímenes tienen un as bajo la manga: armas. Las armas superan a los teléfonos celulares. Bang-bang derrota a ring-ring. El Despertar sunís en Irak tuvo éxito debido a que los moderados allá estaban armados. Dudo que Ahmadineyad se vaya en paz.