El Ministerio Público ha iniciado el año con la determinación de resolver los casos de corrupción y de violación a la intimidad personal atribuidos a altos personeros del gobierno pasado. Este accionar es aplaudido por la ciudadanía, pues siente que la justicia cumple su papel de recuperar parte del dinero sustraído de las arcas del Estado de forma fraudulenta, o para que aquellas personas encontradas culpables de violar los derechos humanos paguen sus faltas en la cárcel.
También hay otras noticias muy esperadas, como el mejoramiento del transporte, salud, educación, distribución de agua potable, salarios, entre otros asuntos. Por ejemplo, en el caso del transporte aún no hay nada definido, y la presencia de busitos pirata y diablos verdes en las calles y avenidas de Panamá demuestra, con creces, que hay espacio para que otras concesionarias entren a competir con el actual sistema del Metro Bus, cuyo talón de Aquiles es la frecuencia.
Otro problema de vital importancia es la falta de agua potable, no solo en lugares lejanos de la ciudad sino incluso en la periferia, pero la solución planteada para resolverlo es todavía más preocupante. Se habla de una empresa tipo Etesa o Tocumen S.A., lo que haría que uno de los pocos servicios que brinda el Estado panameño quede en manos privadas. Y todos sabemos que si la empresa privada invierte un real, es para sacar beneficios de esa inversión.
Recordemos que hoy las compañías de luz y teléfono facturan miles de millones de dólares, contrario a lo barato que le salió la compra de este servicio. En el caso de la electricidad se nos vendió la idea de que era necesario crear tres empresas, una generadora, otra distribuidora y la que factura. Esto encareció aun más el servicio que antes solo brindaba el IRHE. Ahora no solo hay que pagarle a las tres, sino que incluso se debe pagar el impuesto del combustible y el famoso cargo por atraso en la cancelación de los meses adeudados.
El alto costo de la energía y de los alimentos es parte del diario dolor de cabeza del panameño. A pesar de que el precio del combustible bajó estos últimos meses, a corto plazo no se ve un alivio en la factura de la electricidad.
Pronto se completará el primer año del nuevo gobierno, y su promesa de “agua potable para todos, las 24 horas”, se debe cumplir. Pero no bajo el argumento de privatizar la empresa, pues son los ciudadanos los que quedaremos pagando por un servicio más caro e igual de deficiente. Si no pregúntenle a los residentes del área oeste de Panamá sobre los apagones constantes, o a los del área este que no reciben agua potable en el grifo desde hace años, a pesar de las inversiones millonarias, verbigracia las líneas de oriente y occidente.
Los ríos dan energía y agua potable, son recursos de todos. Por eso, las autoridades deben dar más explicaciones sobre los planes de modernización del Idaan.
