La reconciliación de los palestinos sorprendió hasta el mismísimo servicio secreto de Israel. El detonante para que ambas facciones archienemigas volvieran a unir fuerzas se debe, en opinión de los expertos, a los dramáticos cambios en el mundo árabe. Hamas y Al Fatah han perdido aliados y ahora buscan apoyarse mutuamente.
La rápida e inesperada reconciliación palestina tras años de enfrentamiento civil, hizo que el ministro de Defensa israelí, Ehud Barak, admitiese que nadie contaba con que dos enemigos tan acérrimos acordasen tan rápidamente un rumbo conjunto. Con esta unión palestina se allanaría el camino para que en septiembre se produzca el anhelado reconocimiento internacional del Estado de Palestina.
Pero ¿qué ha llevado a Al Fatah y a Hamas a llegar precisamente ahora a un acuerdo tras años de infructuosas conversaciones? La razón, según el politólogo palestino Zakaria Muhammad, es el cambio en el mundo árabe. Agrega que las dos principales formaciones palestinas han perdido a sus principales aliados con los dramáticos cambios vividos y, por ello, tienen que recurrir al apoyo mutuo.
El presidente palestino Mahmud Abbas (Al Fatah), considerado un político moderado, se quedó prácticamente solo tras la caída del presidente egipcio Hosni Mubarak. La nueva cúpula palestina es, en opinión de la organización radical palestina, más abierta y un mediador más neutral. “Por otra parte, el régimen de Siria se tambalea y eso debilita la posición de Hamas”, afirma Muhammad.
La cúpula de Hamas en el exilio teme perder Damasco como su refugio y se ha visto obligada a ceder en la dura postura que mantuvo en las conversaciones de reconciliación. A ello se suma la presión de los jóvenes palestinos para superar la división. En el último mes, decenas de miles de ellos salieron a las calles de Cisjordania y Gaza para pedir a Hamas y Al Fatah que enterraran el hacha de guerra. Las semanas y meses pasados han demostrado que los líderes árabes que incumplen las exigencias de su pueblo, pueden convertirse rápidamente en historia.
Israel ve con preocupación el hermanamiento. Hasta la fecha, la Autoridad Nacional Palestina de Abbas había ayudado gustosamente a Israel a mantener en jaque a Hamas en Cisjordania. Sin embargo, en vista de la nueva unidad palestina, queda en el aire cómo será en el futuro la cooperación en Cisjordania.