Álex Rovira
En el plano médico, las crisis son situaciones que pueden mejorar o poner en mayor riesgo la salud de un enfermo. Es decir, que en sí no es algo negativo.
Álex Rovira va por esa línea cuando plantea en su ensayo ‘La buena crisis’ (Punto de Lectura), que las crisis económicas o sociales o cualquier hecho que lleve a modificar o transformar los planes que tenían programado un país, una empresa, una familia o a nivel individual pueden ser una oportunidad para reiventarse y buscar nuevos senderos.
O sea, no se resista a lo distinto, deje de ser rígido y convencional. Vaya mirando al futuro, aunque Rovira admite que es humano temerle un poco a la incertidumbre también sabe que intentarlo es mejor que quedarse quieto.
Eso sí, cambie y no se haga el que sí, pero no como diría Cantinflas. Sea franco, olvide el miedo y los prejuicios y tendrá muchas posibilidades de lograr sus metas.
Rovira plantea que se debe actuar con amor y pasión en cada actividad que uno haga y que debe involucrarse en proyectos que sean un reto.
Propone aceptar las críticas, aunque sean hirientes porque algo de verdad pueden tener.
Dice que en vez de admirar a figuras mediáticas sin trascendencia o que carezcan de verdadera solvencia moral o de comprobada inteligencia, lo mejor es tratar de seguir los pasos de personalidades como Nelson Mandela, Martin Luther King, Mahatma Gandhi y Teresa de Calcuta porque son un ejemplo de superación y solidaridad. Ya sabe.
Del autor:
Álex Rovira ha escrito libros como ‘La brújula interior’ y ‘Los siete poderes’ y co-autor de ‘La buena suerte’ y ‘El laberinto de la felicidad’. Además es colaborador frecuente de la Cadena Ser y de ‘El País Semanal’. También es conferencista, profesor y editor.
