En la tarde del pasado sábado 15 de agosto, se celebró en recintos de Atlapa la Feria Internacional del Libro (FIL) ¿Finalidad de estas ferias? Promocionar cultura a través de libros, por un lado; incrementar venta de los mismos, por otro.
¿Qué concluyeron quienes participaron vía Zoom de dicho conversatorio? El tema a promocionar esa tarde en el Salón Rogelio Sinán versaría supuestamente sobre datos biográficos de nuestro vigésimo noveno presidente, quien fue asesinado en 1955, en el Hipódromo Juan Franco.
No es para llamar la atención que en los sesenta minutos que se invirtieron en dicha promoción, predominaran tales etcétceras como un amplio CV del moderador, Belisario Porras, el comunismo, etc. Hasta Evita Duarte de Perón salió al pódium.
Pregunto: ¿se promociona un libro al tildar al protagonista del mismo de ignorante? ¡Quién quiere perder tiempo con un ignorante! Y aquí vale aclarar que existe una gran diferencia entre cultura e ignorancia. No porque se tenga preferencia de beber champán en vaso de highball se peca de ignorancia.
Pregunto: ¿invitaría un Presidente norteamericano general de brigada a un ignorante a la Casa Blanca? Es más, ¿pondría a su disposición el Air Force One, Sacred Cow como se le conocía en los entonces de la década de los cuarenta?
Con un ignorante no se observan estas cortesías. Se les ordena y ellos acatan.
Yo les aseguro que un presidente que consigue imprimirle orden y estabilidad a un país y logra que, en momentos de tumultuoso devenir, este país conozca y disfrute de un periodo de paz, vive y pone en práctica ese pensamiento que figura en las Meditaciones del Quijote y reza así:
“Yo soy yo y mi circunstancia y si no la salvo a ella, tampoco me salvo yo”
La autora es escritora.
