La educación no presencial es crucial en este momento histórico. Alentamos a todos los niños, niñas y jóvenes del país a aprovechar la oportunidad de aprender.

Como grupo de jóvenes interesados en concientizar y fomentar cambios en las políticas públicas educativas, consideramos que hablar de educación es hablar de futuro, de valentía y de desafíos como el de la Covid19, un virus que ha llegado para quedarse por un tiempo, para hacernos reflexionar, empujarnos a transformar, a aprender a innovar en educación y a valorar la vida.

Aspiramos a una educación de calidad, con equiparación de oportunidades, accesible a todos los estudiantes. En esta coyuntura, Jóvenes Unidos por la Educación acelera el paso para impulsar y proponer ideas con el propósito de mejorar la realidad de nuestro sistema educativo.

Cualquiera puede criticar. Nuestro rol es generar ideas y propuestas con un enfoque objetivo y técnico e impulsar su implementación.

Como graduando 2020 de un colegio oficial, egresado del Laboratorio Latinoamericano de Acción Ciudadana 2019 y miembro de Jóvenes Unidos por la Educación, resalto que no todos tenemos acceso a una educación virtual. Se iniciaron clases virtuales, y acceder a las plataformas tecnológicas es un privilegio reservado para algunos.

Es esencial que haya una política pública de inversión y mejora en la cobertura de internet. Como sociedad, debemos incentivar a nuestros estudiantes a permanecer en la escuela, en modalidad no presencial.

No estamos de acuerdo que se desperdicie la oportunidad de aprendizaje a distancia, con desorden, conductas incorrectas y vocabulario inapropiado de alumnos e intervenciones de adultos en medio de una clase impartida por un educador. El valor del respeto es esencial en una sociedad que enfrenta grandes retos.

El papel del profesor en la modalidad educativa a distancia se transforma. Los animamos a adoptar la tecnología como estrategia de enseñanza, a tenerle aún más paciencia a sus estudiantes y a darnos el ejemplo que siempre esperamos de ustedes.

A los padres de familia les corresponde apoyar a sus hijos, garantizando y fomentando que tengan la oportunidad de ser parte de estas clases. Su respaldo trasciende lo económico: debe ser afectivo y emocional . La mayor herencia que pueden dejarnos como padres, es una buena educación .

La Sociedad debe apoyar de manera armónica e integral a los alumnos para una positiva convivencia social y un desarrollo holístico de su niñez y juventud.

En nuestra organización, fomentamos espacios de interacción y comunicación Se escuchan las voces de los adultos: hacía falta oír la de niños y jóvenes que hablan de la educación a la que aspiran con seriedad y respeto.

Jóvenes Unidos por la Educación organizó un “en vivo” #pregúntaleALaMinistra. La titular de la cartera aclaró dudas y respondió interrogantes de chicos entre 8 y 17 años de todo el país, sobre el año escolar y su inicio a distancia.

Las interrogantes de la niñez y juventud panameña demostraron ser maduras y oportunas. Stephanie Chirú del Colegio Abel Bravo de Colón, preguntó: ¿Le han dado seguimiento con respecto a los equipos tecnológicos que le iban a dar a los estudiantes de secundaria?

“Ya hemos iniciado la entrega de 4000 tablets; la brecha de desigualdad se refleja en áreas como las comarcas, sobre todo en lo digital; 953 serán destinadas a estudiantes con discapacidad.” “No tenemos en estos momentos Laptops para todos los estudiantes”. “La distribución en pre media y media sería , después de un proceso de compra con fondos de organismos internacionales”, respondió la Ministra.

José Pineda, de tercer grado, preguntó, “¿Cuál es la hoja de ruta a seguir después de la pandemia?” La inesperada interrogante de un niño tan pequeño fue contestada. “La hoja de ruta responde a un plan de gobierno y políticas públicas estipuladas en el Compromiso Nacional por la Educación, para lograr una educación más inclusiva y que todos puedan aprender. Esa hoja de ruta incluye revisar nuestro curriculum el cual es muy extenso. En otros países no es tan extenso sino que tiene más profundidad .”

Tener la oportunidad que, nosotros, los usuarios y beneficiarios del sistema, preguntemos, marca un antes y un después. Los espacios de reflexión e intercambio de ideas son esenciales , en especial, en esta crisis. Son fórmulas para generar soluciones, indispensables, en momentos como los que vivimos. Panamá nos necesita. A todos.

El autor es estudiante graduando del Colegio Segundo Familiar Cano y miembro de Jóvenes Unidos por la Educación