Probablemente, “coronavirus” se ha convertido en la palabra más utilizada en el 2020. Por lo menos nosotros la hemos mencionado aproximadamente treinta veces al día. Y ni hablar de las veces en las que pensamos al respecto.
Lo sabemos, estamos todos preocupados. Para nosotros, los jóvenes, las escuelas dejaron de funcionar de la noche a la mañana y todas las actividades sociales se han suspendido. No obstante, y mientras posiblemente le podamos dar un respiro a las víctimas del acoso físico y/o verbal, el ‘cyberbullying’ o acoso cibernético puede llegar a incrementarse en estos tiempos.
El ‘cyberbullying’ se trata de maltrato repetitivo de manera digital o a través de las redes sociales. Este resulta muy preocupante debido a que tiene amplio alcance y es de gran visibilidad. Además, el acoso cibernético se puede dar de manera anónima, creando aún mayor herida en la víctima.
Es posible que, debido a la situación actual, los jóvenes no tengamos mucho que hacer en casa y muchos enfoquen sus emociones y energía en este tipo de acoso. Si el ‘cyberbullying’ en condiciones normales y sin una situación de cuarentena general estudiantil llega a impactar alrededor del 20% de los estudiantes, ahora imaginemos cuántos estudiantes pueden estar enfrentando el acoso cibernético en estos momentos.
Solo con decirles que más personas enfrentan el acoso escolar a diario que el coronavirus desde que se originó a finales del año pasado, debe darles una idea de la gravedad del problema. Y si no queremos que la cantidad de víctimas aumente, debemos hacer algo al respecto.
El mundo se está digitalizando rápidamente, pero ahora con más personas a largas distancias de sus trabajos, escuelas e incluso hogares, este proceso se ha acelerado exponencialmente durante las últimas semanas. Muchas gestiones han pasado de ser presenciales a digitales. En nuestra opinión, estas épocas de COVID-19 están marcando un hito en la historia que en el futuro vamos a recordar como un punto de inflexión de nuestros hábitos individuales y sociales
Aunque esta digitalización pueda estar impactando positivamente en muchos ámbitos, afecta negativamente en otros. La cantidad de acosadores que se puedan incrementar a causa de los extensos tiempos en casa es uno de los problemas que podrían surgir en las próximas semanas y meses.
Es por ello que el movimiento anti-bullying Ni Uno Más ha tomado acción al respecto. Debido a que las escuelas han suspendido clases presenciales, enfocaremos nuestros recursos en una campaña digital para prevenir el ‘cyberbullying’. Esperamos que te puedas unir a esta causa y nos ayudes a prevenirlo.
A nuestra corta edad, hemos notado que los grandes cambios vienen en tiempos de crisis. Normalmente estos terminan impactando positivamente a la sociedad, debido a que nos reestructuramos corrigiendo nuestros errores.
Una oportunidad que nos dan estos tiempos es de volvernos a evaluar y valorar. Debemos pensar en cómo convertirnos en mejores personas y cómo podemos utilizar todo este tiempo, que parecíamos tener estrictamente ocupado hace poco, y ahora lo tenemos completamente disponible para hacer cosas positivas.
A pesar de los efectos negativos en la economía, la suspensión del sistema educativo, y el posible colapso de los centros de salud; nos espera un mañana. Un soleado y esperanzador mañana, que también traerá consigo otros desafíos por superar.
En otras palabras, el coronavirus no es el fin del mundo. Más bien es una sacudida para aprender a ser más humanos y una prueba que nos permite reflexionar adecuadamente sobre nuestras fallas como personas y sociedad en general.
Los autores son estudiantes de secundaria y lideran el movimiento anti ‘bullying’ Ni Uno Más.
