Las tecnologías de la información y comunicación (TIC) son herramientas indispensables en la vida moderna: son el pilar de la industria y el comercio, facilitan el acceso a información, educación y entretenimiento; favorecen la integración de los individuos; ayudan a mejorar la calidad de vida y a ahorrar costos en trámites, viajes, etc. Pero no todos tienen la oportunidad de aprovecharlas.
En zonas rurales o remotas, donde muchas personas carecen de recursos y educación, las TIC son prohibitivas por su costo y falta de disponibilidad, debido, en parte, a la ausencia de infraestructuras y servicios básicos.
Según la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), organismo que forma parte de las Naciones Unidas, la mitad de la población mundial (unos tres mil millones de personas) vive en zonas rurales y en comunidades apartadas. Además, el 70% de los mil 400 millones de personas en condiciones de extrema pobreza vive en zonas rurales. Son ellos los que menos se benefician de las TIC.

