Raúl Altamar Arias. Uno expresa ideas en todo momento, hasta cuando no quiere o debe. Lo hace cuando piensa, calla, habla o escribe sobre lo que sea. La mayoría se quedan en lo que expresan ante el espejo, sus amigos y hasta entre los desconocidos, que dicho sea de paso, pueden ser los mejores oídos.
Algunos tienen el privilegio de construir planteamientos e hipótesis tanto desde los géneros periodísticos como desde la literatura, o sea, hay quienes tienen la posibilidad de comunicarse desde las dos orillas de la existencia: la realidad y la ficción. Esto último es lo que hace el comunicador social Raúl Altamar Arias en su libro “Libertad editorial - escritos sobre el Panamá posmoderno” (Fuga Editorial). En este libro decide recopilar no solo artículos suyos (bastante cercanos al ensayo y a la autobiografía) sino también un par de cuentos. Unos como otros muestran las preocupaciones de su autor, su deseo por conocerse y por encontrarse con los demás y además comprender el peculiar país donde le tocó residir. Te comparte desde una visita iniciática que hizo a El Valle, pasando por el sexo fuerte que hay detrás de toda mujer emprendedora hasta el valor del dinero y la felicidad en una sociedad odiosamente consumista como la nuestra. Hay algo de autocrítica porque entre los temas que aborda está la enorme cantidad de revistas de todos los niveles, estilos y formas que circulan en Panamá, él, que ha dirigido más de una de ellas.
Mientras que sus cuentos son enteramente urbanos, de la calle, de gente que estudia y fastidia, de seres perdidos y desorientados, de hombres y mujeres que se la buscan y que generalmente no siempre encuentran nada, salvo el hastío o la desilusión.
Altamar Arias es testigo de la vida desde la esquina que le ha tocado ver y lo que ha observado lo ha contado en esta obra.
Del Autor:
Periodista y escritor treintañero, que igual publica sus textos en una revista sobre modas y decoración que en una edición dedicada a la música. Igual lo hace desde un medio impreso o por medio de la web o en su propio ‘blog’.
