Hernán Rivera Letelier. Este escritor chileno va todos los días al mismo restaurante. Tiene una mesa reservada, una chica que siempre lo atiende solícito y el café es gratis. Allí se sienta a escribir y a escuchar lo que le cuentan los demás.
En una ocasión, mientras redactaba ‘El arte de la resurrección’, un amigo le contó la historia de un chico que sabía contar películas como nadie. Esa anécdota preciosa le pareció que debía ser novelada de inmediato y así surgió ‘La contadora de películas’ (Alfaguara), su obra décima.
Esta novela corta se desarrolla en los campamentos mineros del desierto chileno, territorio de arena y sol que tan bien conoce Hernán.
Es un homenaje al cine y a la literatura, así como a la imaginación y a la realidad, de las que ambas manifestaciones artísticas se alimentan.
Es sobre una niña pobre, con una madre que se da a la fuga, que era la encargada de ir en representación de su familia a la humilde sala de cine de su pueblo y regresar a casa para contar lo que vio en la pantalla grande. Se va perfeccionando en su acto narrativo. Era toda una actriz capaz de ser John Wayne y Marilyn Monroe en un abrir y cerrar de ojos. Es una novela delicada, sensible y precisa.
Del Autor:
Aunque escribió poesía y cuentos, fue el género de la novela el que lo liberó de ser un minero y lo convirtió en escritor. Sus piezas narrativas ‘La reina Isabel cantaba rancheras’ e ‘Himno del ángel parado en una pata’ fueron distinguidas por el Consejo Nacional del Libro y la Lectura de Chile. En 2010 ganó el premio Alfaguara de Novela con ‘El arte de la resurrección’, certamen que lo trajo el martes pasado a la ciudad de Panamá.
