RECURSOS NATURALES

Abundancia de peces y mariposas: la realidad 500 años después

Abundancia de peces y mariposas: la realidad 500 años después
Abundancia de peces y mariposas: la realidad 500 años después

Hay varias teorías sobre el significado de la palabra panamá. Quizás la más común y que enseñan desde hace décadas en las escuelas es “abundancia de peces y mariposas”.

Pero ¿cuál es la realidad después de casi 500 años de fundación de la ciudad? Biólogos, guías turísticos y pescadores dan pistas del escenario actual en el área metropolitana.

Uno de ellos es Samuel Valdés, director del mariposario del Parque Natural Metropolitano, en Ancón, donde intenta proteger 30 especies de mariposas, todas nativas de Panamá, y donde las personas pueden interactuar con el vistoso insecto.

En la actualidad, allí hay unas 400 mariposas que cumplen con su ciclo de vida. Es decir, desde que tienen forma de huevo, luego oruga y finalmente alcanzan la madurez.

Abundancia de peces y mariposas: la realidad 500 años después
Abundancia de peces y mariposas: la realidad 500 años después

Pese a que en el país no hay un estudio detallado sobre mariposas, Valdés, quien tiene lustros trabajando con este insecto, afirma que los principales peligros son los insecticidas y la pérdida de hábitat.

Solo para tener una idea, el país perdió entre 2000 y 2017 unas 352 mil hectáreas de bosques debido a actividades como la agricultura, tala o construcciones. Esta cifra equivale casi a la extensión total de la provincia de Los Santos (380 mil hectáreas) y supera la de Herrera (234 mil 100 hectáreas).

El biólogo subraya que sí se ha notado una disminución en la población de mariposas, sobre todo en la ciudad de Panamá, donde la cobertura vegetal fue eliminada. “Si echamos un vistazo en algunos sitios de la ciudad, no hay aves que coman insectos. Eso es un indicador del estado de salud de los insectos en el área metropolitana, entre ellos las mariposas”, acotó.

Al preguntársele si en el presente Panamá significa abundancia de mariposas, el conservacionista respondió que no, debido a que el desarrollo urbano agresivo impactó al insecto. “Si queremos que esta ciudad cumpla otros 500 años, hay que ser más amigables con el medio ambiente”, aportó.

Anualmente, el mariposario libera el 10% de las mariposas y el próximo 15 de agosto, cuando la ciudad cumple 500 años, harán una liberación en Panamá Viejo.

El idilio con el mar

Para conocer la relación de Panamá con el mar y los peces, el acuario del Biomuseo cuenta mucho de esa historia. Adrián Mendoza, guía de exhibiciones del Biomuseo, explica que al poseer dos mares el país tiene mucha ventaja sobre otras regiones.

Ante esta gran biodiversidad marina, tanto en el Pacífico como en el Caribe, el mensaje de Mendoza es hacer énfasis en la educación para reducir la contaminación con plásticos, uno de los problemas que afronta la fauna marina.

En el caso de Panamá, el 30% de la basura que diariamente se produce en la ciudad de Panamá, o sea, unas 700 toneladas, va a parar directamente al mar, según un diagnóstico del Ministerio de Ambiente y el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (Pnuma).

Abundancia de peces y mariposas: la realidad 500 años después
Abundancia de peces y mariposas: la realidad 500 años después

Según el Pnuma, de seguir a este ritmo, para el año 2050 se espera que por cada tonelada de peces en el mundo hayan tres toneladas de plásticos.

Luis Gardellini, representante del Municipio de Panamá en el Mercado del Marisco, señaló que la proporción de toneladas de pescado y mariscos se ha mantenido en los últimos años. No obstante, hizo un llamado a la población a conservar las aguas marinas del país.

“Hay abundancia de corvina y camarones, pero el pargo ha desaparecido. Cada siete días estamos recibiendo unas 40 mil libras”, dijo.

En el caso de la pesca industrial, reportes de Contraloría General de la República dan cuenta de que al año, en promedio, se desembarcan mil toneladas métricas de peces, una realidad diferente cuando se habla de pesca artesanal.

Juan González, quien se dedica a la pesca artesanal en el archipiélago de Las Perlas, explicó que cada vez tienen que ir a aguas más profundas. “Antes, pescaba entre 100 y 200 libras por jornada. Ahora es menos”.

El origen

Pese a que hay varias versiones sobre el significado de la palabra panamá, historiadores como Celestino Araúz, Rommel Escarreola y Fermina Santa María coinciden en que lo que sí es un hecho es que se trata de un término de origen indígena y que cronistas españoles como Pascual de Andagoya hacían referencia a que así se llamaba una aldea de pescadores nativos a orillas de lo que hoy se conoce como océano Pacífico.

Aquella aldea es ahora una gran ciudad de más de un millón de habitantes, por cumplir 500 años, y donde los peces y las mariposas luchan por subsistir.

Edición Impresa