DIETA NUTRITIVA Y VARIADA

Alimentarse saludable cuesta 69% más

La canasta básica de alimentos sanos y nutritivos para una familia de cuatro integrantes tiene un costo de $521.04, de acuerdo con un monitoreo de precios no científico realizado por este diario en algunas cadenas de supermercados de la capital.

El precio es 69% superior en comparación con la canasta básica familiar de alimentos del Ministerio de Economía y Finanzas, que hasta diciembre de 2016 ascendió a $307.99. Este cesto de alimentos incluye embutidos, enlatados, soda, sopa deshidratada, entre otros alimentos que no son recomendados por los nutricionistas.

La gente no necesariamente compra lo que debe o lo que quiere, sino lo que puede financiar, considerando que el salario mínimo es de $613 y la canasta básica es de $307.99, si la mayoría de las personas ni siquiera cubre los gastos de los alimentos más económicos.

Sin convertirse en una tendencia, ni siquiera con grupos poblacionales identificados, entre los panameños empiezan a surgir serias inquietudes sobre cómo mejorar su dieta.

Y es que datos de enfermedades relacionadas con malos hábitos alimentarios pueden llevar a la población a cambiar los productos de su canasta básica, aunque esta tenga un costo superior.

Informes del Ministerio de Salud (Minsa) señalan que Panamá está entre los países de América con la tasa más alta de obesidad, los dos primeros son Estados Unidos y México.

La obesidad es una enfermedad que tiene sus raíces en la mala selección de los alimentos, en las cantidades a consumir y en la poca o nula actividad física, señala la nutricionista Lissette Ramsey Quintero.

“Existe una relación entre la obesidad y el desarrollo de enfermedades cardiovasculares, diabetes, hipertensión y la aparición de algunos tipos de cáncer”, explica.

Según la especialista, lo que causa el sobrepeso o la obesidad no es tanto qué tipo de alimento se ingiera, sino la preparación y las cantidades.

Recomienda una canasta básica con los cinco grupos de alimentos que componen el plato nutricional propuesto por el Departamento de Salud Nutricional del Minsa.

El plato incluye almidones, granos y cereales; frutas y vegetales; aceites, grasas y azúcares; lácteos y carnes.

“Nunca serán saludables las dietas que suprimen algún grupo alimentario”, advierte Ramsey.

El grupo de los almidones, granos y cereales es el de mayor presencia en el plato, porque son los que más energía aportan en el día.

Alimentarse saludable cuesta 69% más
Alimentarse saludable cuesta 69% más

Siguen las frutas y los vegetales. Son alimentos ricos en minerales y vitaminas. Después, en orden de importancia, aparecen las carnes y los lácteos. Por último, y en mínimas cantidades, se recomienda la ingesta de aceites, grasas y azúcares.

En Panamá es muy frecuente agregar azúcares o calorías vacías a los jugos o refrescos naturales. “Les llamamos calorías vacías porque su ingesta no aporta minerales ni vitaminas”.

Una canasta de alimentos saludables para una familia de cuatro miembros debe incluir arroz, menestras, verduras, pan, vegetales, frutas, carnes, huevos, leche, café, aceite y azúcar.

La poca oferta de producción agropecuaria local encarece la compra de alimentos recomendados como saludables, asegura Pedro Acosta, presidente de la Unión Nacional de Consumidores y Usuarios de la República de Panamá.

La guía alimentaria del Minsa hace hincapié en el balance entre carbohidratos, proteínas, frutas y vegetales. Pero este equilibrio no puede lograrse en ocasiones por la especulación de precios, comenta Acosta.

La libra de guineo costaba 10 centésimos y ahora se vende a 60 centésimos. “No hay justificación para ese incremento”.

En el mercado local una libra de lechuga oscila entre $1.72 y $4.79, según su variedad. El precio de la libra de brócoli es un péndulo entre $1.97 y $3.70.

Las carnes corren una suerte semejante. Se han encarecido. Una libra de pechuga de pollo se vende en promedio en $2.12 cuando antes costaba 90 centavos.

“El alto costo de los alimentos en las legumbres, vegetales, hortalizas y frutas se debe a que muchos productores se han demorado en cambiar sus técnicas de cultivos o se resistieron al uso de la tecnología. Los invernaderos son una forma segura y continua de producir alimentos, sin depender de las condiciones climáticas, como ha sucedido en los últimos años”, señala Acosta.

Una alternativa a los altos costos de los alimentos son los huertos caseros o cultivos hidropónicos, recuerda Acosta. “En Europa los consumidores están aprovechando estos espacios en los hogares para cultivar, pero en Panamá estamos esperando las migajas que nos traen los importadores con el doble de los precios”.

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y Agricultura, el comercio mundial de alimentos ha bajado los precios en los últimos años menos en Panamá, destaca el defensor de los consumidores.

En el mercado aparece un universo de marcas y de precios de alimentos pertenecientes a una canasta saludable y nutritiva.

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