Ana Cristina Terrientes, directora de esta dependencia del Mides, explicó que algunos comedores están cerrados o no existen; otros no tienen registros de las entregas de comida durante la pasada administración de Guillermo Ferrufino.
La situación quedó en evidencia en una visita de funcionarios de la institución al local en el corregimiento de Belisario Frías, distrito de San Miguelito, en donde no había ni estufa. Además, se encontró arroz dañado y menestras vencidas.
Las anomalías inquietan a las nuevas autoridades, ya que dentro del presupuesto general de 2014, que suma unos 249.6 millones de dólares, se destinó 1.5 millón de dólares para los comedores que beneficiarían a unos 5 mil niños.
Informes oficiales dan cuenta de que en 2009 se distribuyeron 149 mil dólares entre siete instalaciones para atender una población de mil 19 niños y adolescentes de las comunidades en situación de pobreza y pobreza extrema.
