El Parlamento español aprobó ayer la creación de una comisión para investigar la presunta financiación ilegal del conservador Partido Popular (PP), de Mariano Rajoy, que actualmente gobierna al país en minoría. La propuesta fue aprobada por unanimidad de los 316 diputados presentes en la cámara baja, incluyendo a los del propio Partido Popular, y por iniciativa de tres colectivos de oposición, el socialista (PSOE), Ciudadanos (centro) y Unidos Podemos (izquierda radical).