La administración del expresidente Ricardo Martinelli le aprobó al consorcio Panamá Frío el pago de una bonificación de 7.5 millones de dólares por “entregar a tiempo” los centros de acopio que integran la Cadena de Frío.
Pero las infraestructuras, ubicadas en Volcán, Dolega y Cerro Punta, en la provincia de Chiriquí; y El Ejido, en Los Santos, no tienen algunas maquinarias, y las canastas para recibir los alimentos son prestadas y registran graves fallas operativas y de construcción.
Estas falencias han retrasado la operación al 100% de los recintos, que servirían a los agricultores como herramienta para ofrecerle a los consumidores productos de excelente calidad mediante el debido acondicionamiento.
Sin embargo, los productores continúan reportando pérdidas en sus cosechas y los consumidores comprando alimentos marchitos.
Las pérdidas de todo el país se desconocen, pero se calcula que en el Mercado Agrícola Central de Panamá (Mercado de Abastos) se pierden entre 20 toneladas y 25 toneladas diarias de alimentos agrícolas por el mal manejo poscosecha.
Este despilfarro se registra en un país donde cada cuatro días muere una persona por no tener qué comer, según estadísticas de la Contraloría General de la República, entidad que debe velar por el buen uso de los recursos estatales.

